Política

Casado obliga a Zoido a volver a Andalucía de cabeza de lista por Sevilla en las autonómicas

El ex ministro del Interior y presidente del comité electoral del PP quería dar el salto a la lista europea

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Casado obliga a Zoido a volver a Andalucía de cabeza de lista por Sevilla en las autonómicas
Juan Manuel Moreno y Juan Ignacio Zoido en una imagen de archivo

Juan Manuel Moreno y Juan Ignacio Zoido en una imagen de archivo EFE

Resumen:

Pablo Casado envía al ex ministro del Interior Juan Ignacio Zoido de cabeza de lista por Sevilla para las elecciones andaluzas del 2 de diciembre. La idea es “combinar de una vez por todas, en el mismo espacio, las dos sensibilidades que tanto daño se ha hecho una a la otra”, explican fuentes populares. Aluden a la batalla fratricida andaluza durante las elecciones primarias a la sucesión de Mariano Rajoy. Andalucía apostó mayoritariamente por la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría con Juan Manuel Moreno y Javier Arenas al frente. En cambio, Zoido y su ex secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, hicieron campaña por María Dolores de Cospedal y después por Pablo Casado en una lucha a cara de perro que obligó a ir compromisario por compromisario para asegurar el voto.

Así, a diferencia de otros territorios en los que lograron ir cerrando heridas aunque sus dirigentes se significaron por candidatos distintos, en Andalucía éstas seguían abiertas. Defienden fuentes de la actual dirección popular la fuerza del mensaje de “ver a Zoido y a Juanma en el mismo espacio, en el mismo mitin”. Es el “efecto Casado implementado en Andalucía” y ambos han sido “supergenerosos”. Es más, “ha costado un poco pero están encantados los dos”, afirman en un derroche de optimismo.

“Plan b” si fracasa Moreno

Otra cosa es que Génova esté preparándose para un “plan b” si Moreno no consigue, al menos, mejorar los resultados de 2015 y, sobre todo, si se queda en tercera posición, por detrás de Ciudadanos, posibilidad que no contemplan. si hay que buscar un sustituto de urgencia para el candidato, una de las condiciones irrenunciales es que tenga escaño en el Parlamento de Andalucía. No significa que necesariamente Casado esté pensando en echar mano de Zoido, pero sí en tener apoyos internos para un hipotético relevo.

José Antonio Nieto, también enfrentado a la actual dirección del PP andaluz, encabezará Córdoba

Así, el candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía encabezará la lista de Málaga, provincia de la que es originario, y Zoido la de Sevilla, ciudad de la que fue alcalde en el periodo 2011-2015. No era algo que entrara en los planes del ex ministro y actual presidente del Comité Electoral nacional, cargo que podrá compatibilizar con su escaño en el Parlamento andaluz. De hecho, él quería ir en la lista al Parlamento Europeo, refugio habitual de los ex ministros, sin que necesariamente la tuviera que encabezar. No pasaba por su cabeza volver a la política andaluza y mucho menos al Parlamento andaluz a hacerle oposición a Susana Díaz si no logran descabalgarla del poder.

No sabía el ex ministro cuán proféticas podían ser sus palabras cuando nada más clausurado el congreso del PP dijo a Canal Sur Radio que sería «el primero» en estar al lado de Moreno «para hacer aquello que me encargue y que me encomiende» al objeto de ganar las elecciones en Andalucía y, así, «ser capaces de que por primera vez, y después de 40 años, el PP pueda gobernar la Junta de Andalucía».

Triunfo o fracaso “mancomunado”

Además de Zoido, también engrosará las listas autonómicas el ex secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto, de la máxima confianza de Zoido, y, como él,  del sector de Cospedal enfrentado con los “sorayistas”. Nieto encabezará la lista de Córdoba en las autonómicas del 2 de diciembre.

Una vez investido líder del PP Casado proclamó que habían acabado los sectores y las corrientes internas. El PP, “es un partido unido”, aducen los suyos. Nada dijo el líder del PP sobre su intención de hacerle las listas a Moreno, cosa que al barón territorial le debe provocar un entusiasmo perfectamente descriptible, el mismo de Zoido al ver esfumarse sus posibilidades de ir camino de Bruselas. Eso sí, el triunfo o el fracaso será mancomunado.