Política

Sánchez declarará por su tesis doctoral en plena precampaña de las elecciones de mayo

El Grupo Popular del Senado intentará retrasar su comparecencia "porque, si no, te cargas la comisión"

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Sánchez declarará por su tesis doctoral en plena precampaña de las elecciones de mayo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. EFE

Resumen:

Sánchez y el Grupo Socialista han intentado evitar su comparecencia por todos los medios. El pleno del 7 de noviembre el pleno del Senado aprobará la constitución de la comisión que ha pedido el PP. A partir de ese momento se abre un amplio calendario hasta que eche a andar. La de Sánchez será de las últimas  comparecencias para mantener viva investigación, que podría haber evitado el presidente de haber comparecido en la Cámara Alta el pasado 23 de octubre. Pueden desfilar por la comisión Miguel Sebastían, Carlos Ocaña, el Tribunal examinador y la empresa Plagscam.  

La comisión de investigación de la tesis doctoral del presidente del Gobierno, Pedró Sánchez, no echará a andar, como pronto, hasta mediados del mes de diciembre. Y habida cuenta de que él no será uno de los primeros comparecientes, su presencia en la Cámara Alta para hablar de un tema que le incomoda en exceso, se acercará peligrosamente a la precampaña de las elecciones locales, autonómicas y europeas del 26 de mayo.

Ésa es la parte buena para la estrategia del Partido Popular. Quizá la mala sea que tanto tiempo después de desatarse la polémica sobre si hubo o no plagio en la tesis sobre diplomacia económica y si, además de Sánchez, hubo un «escritor fantasma» de la misma, la controversia haya perdido fuerza.

Sánchez y el Grupo Socialista han intentado evitar su comparecencia por todos los medios

No era la comisión parlamentaria de investigación la primera vía escrutada por los populares. De hecho creen que «si el presidente del Gobierno hubiera ido el pasado día 23 al pleno a explicarse podría haberse ahorrado un proceso mucho más largo», donde corre el riego de quedar más expuesto.

Sánchez y el Grupo Socialista han intentado evitarlo por todos los medios. De hecho, reclamaron un informe a la Secretaría General del Senado alegando que no podía ser objeto de investigación parlamentaria un asunto de índole privada. Tal y como publicó El Independiente, los letrados de la Cámara entendieron por el contrario que se trataba de una cuestión de «interés general» y, por tanto, susceptible de debatirse en comisión, advirtiendo que la inadmisión de la misma «podría incurrir en la vulneración de un derecho fundamental de los senadores autores de la misma», en alusión a los 23 parlamentarios del PP y una senadora del Grupo Mixto que solicitaron la constitución de la comisión.

El pleno del 7 de noviembre aprobará la constitución de la comisión

En definitiva, el jefe del Ejecutivo no puede evitar ni la constitución de la comisión ni comparecer ante la misma para hablar sólo y exclusivamente de lo que no quería hablar, de su tesis. Lo que pasa es que el calendario parlamentario y las vacaciones navideñas, complican que la comisión pueda echar a andar antes de fin de año, o, al menos, como pronto para esas fechas.

Soledad del PP

El día 7 de noviembre el pleno del Senado votará a favor de la constitución de la comisión. A partir de ese momento, los partidos con representación en la Cámara tienen 15 días de plazo para designar a sus representantes. No es descartable que, tal y como ha pasado en la  comisión que investiga la financiación de los partidos políticos, dejen al Grupo Popular solo.

Ciudadanos reclamó la misma comisión en el Congreso de los Diputados, con pocas posibilidades de que la iniciativa prosperara sólo con el apoyo del PP, que la rechazó habida cuenta de que ya había anunciado la misma petición en el Senado. Con su mayoría absoluta de 147 escaños, contando los dos del PAR, los populares sacarán adelante su propuesta sin problemas, en una cámara donde los naranjas sólo tienen cuatro representantes.

La de Sánchez será de las últimas  comparecencias «porque, si no, te cargas la comisión»

Posteriormente, el presidente del Senado, Pío García Escudero, se dirigirá a los grupos para comunicarles que deben elegir, en un plazo de 15 días, a sus miembros para la mesa de la comisión, que posteriormente se reuniría para votar la presidencia y portavoces de la misma. Asimismo, la mesa deberá ordenar el plan de trabajo, la petición de documentación que se considere necesaria, además de dar un mínimo de 21 días para las primeras comparecencias.

Esto significa que, como pronto, no comenzará a arrancar la comisión hasta mediados de diciembre y, aunque habrá plenos en la Cámara Alta hasta el día 20 de ese mes, no se reanudará la actividad parlamentaria hasta febrero. En todo caso, si algo parecen tener claro en el Grupo Popular es que la de Sánchez será, con toda probabilidad, la última de las presencias requeridas, porque «si viene el primero, te cargas el interés de a comisión». «Alargar, alargar, alargar», admiten fuentes populares como parte de la estrategia.

Apretada agenda internacional

Tampoco ayuda a cortar los plazos la apretadísima agenda de viajes internacionales -Islandia, Cuba, Polonia…- de Sánchez en noviembre y parte de diciembre. Si aún los populares tuvieran la intención de solventar esta cuestión cuanto antes, que no la tienen, el presidente del Gobierno tampoco dispone de muchos huecos para encajar esa comparecencia.

Pueden desfilar por la comisión Sebastían, Ocaña, el Tribunal examinador y la empresa PlagScan

Son tan largos  los plazos que el PP no tiene todavía definida su lista de comparecientes aunque la idea es, una vez que se va, ir a por todas. «Se llamará a todos los que han tenido que ver con la tesis de Sánchez», señalan. Y eso incluye desde el tribunal examinador al ex ministro Miguel Sebastián -para que aclare aquello que dijo en marzo de 2017 de que el Ministerio de Industria, del que él había sido titular, le hizo entre el 70 y el 90% del trabajo doctoral a Sánchez- hasta a algún responsable de la  empresa PlagScan, cuyo software fue empleado para detectar coincidencias en el texto, que Moncloa limitó a un 0,96 y la propia empresa elevó al 21%.

Otro más que probable compareciente ante la comisión del Senado es el economista y mano derecha de Sebastián en Industria, Carlos Ocaña, coautor junto a Sánchez de un libro posterior que se basó en la tesis presidencial titulado La nueva diplomacia española y donde hubo copias de otras obras sin cita del autor, que se calificaron de error. Ocaña ya negó en su momento haber sido el «escritor fantasma» del hoy inquilino de la Moncloa y sí colaborar en el libro del que el se limitó dijo, » a escribir partes de algunos capítulos» .