La rebaja de petición de penas a los líderes del 1-O de la Abogacía del Estado no ha satisfecho las expectativas de ERC, que ha advertido en un comunicado que seguirán adelante, convencidos de que la prisión «será la derrota» del Estado. Ha sido la primera respuesta a la calificación provisional de penas hecha pública hoy por la Fiscalía y la menor petición de penas de la Abogacía del Estado a la espera de que concluya la reunión convocada por Quim Torra en el Palau de la Generalitat. Un encuentro en el que ha participado familiares de los presos y de la que debe surgir un comunicado conjunto de los partidos independentistas.

En su comunicado, la dirección de ERC insiste en la idea expresada ayer por Oriol Junqueras sobre el efecto boomerang del proceso judicial contra los líderes independentistas. «La prisión y el exilio están desnudando al régimen del 78» al que el independentismo «está haciendo tambalearse» apuntan, para lamentar que «el Estado no puede parar este proceso, porque con su actuación lo único que están consiguiendo es destruir aún a más velocidad su propio Estado. El proceso hacia la república es imparable concluyen».

Esquerra denuncia además, en un comunicado de seis puntos, que el Estado «sigue alimentando la farsa» con la petición de penas hecha pública hoy y acusa a la judicatura de pretender «encarcelar a la democracia porque les da miedo». Acusa al Estado de ser «capaz de todo en defensa de la unidad de España» y concluye que la «represión» es la única forma que conoce de afrontar la crisis catalana.

La CUP pude una respuesta colectiva

Por su parte la CUP ha reclamado una «respuesta colectiva en conjunto de los países catalanes y las organizaciones de España que creen en derechos democráticos». Su portavoz parlamentario, Vidal Aragonés, ha advertido que la respuesta no se puede quedar en Cataluña y ha apelado indirectamente a Podemos y sus confluencias para que se sumen al rechazo a la justicia.

«Se pueden quedar pasivos o acusar al Estado y defender de forma clara el derecho de autodeterminación», además de la inocencia de los líderes del 1-O, ha advertido Aragonés. «No hay otro camino, o se está con el oprimido o con el opresor: reclamamos a las organizaciones progresistas que se posicionen de forma contundente contra lo que significan estos escritos de acusación».

Aragonés ha advertido además que el auténtico objetivo de este proceso judicial es político, convencido de que el Estado español «quiere castigar de forma ejemplar a todos aquellos que fueron no responsables, sino las caras públicas desde Govern, el Parlament y las organizaciones sociales».

El portavoz antisistema ha coincidido con la dirección de ERC en que se trata de actuación destinada ha dejar claro que «la unidad territorial española aparezca como cuestión sagrada y cualquiera que la cuestione se enfrentará a penas de prisión».

La diferencia entre Vox y las instancias del Estado es prácticamente inexistente» concluye el portavoz de la CUP

Ha recriminado además al Tribunal Supremo que se haya permitido que «un grupúsculo de extrema derecha esté determinando los niveles de persecución en la medida en que les permiten ser acusación popular». Aragonés se ha referido así a la acusación ejercida por Vox para concluir que «la diferencia entre este grupo derecha extrema y las instancias del Estado es prácticamente inexistente».