“Hemos puesto por delante los intereses nacionales,  no los intereses de los partidos ni los personales. Creo que la causa que persigo es la correcta para nuestro país y nuestros ciudadanos. Respeto el voto de nuestros ciudadanos”. May resiste y lucha por el preacuerdo del Brexit con la Unión Europea. “No pienso dimitir”, ha reiterado una y otra vez.

“Este Brexit garantiza el empleo. Este acuerdo nos protege y protege la cooperación y seguridad que nos mantienen seguros. También los Acuerdos de Paz de Viernes Santo. Es complicado y hemos tenido que tomar posiciones incómodas”, ha declarado. May ha pedido unidad para “no entrar en un camino de incertidumbre”.  May ha destacado que es el mejor de los acuerdos posibles.

“El pueblo británico pide un Brexit que les dé seguridad. Se lo debemos al pueblo británico. Sin acuerdo nadie sabrá qué conscuencias habrá”, añadió.  Instó a los parlamentarios a que expresen su voto en la votación de diciembre.

“El liderazgo consiste en tomar las decisiones correctas, no las fáciles”, aseguró, cuando pusieron en duda que esté al mando todavía, tras el caos de la jornada.

“Nadie ha presentado una alternativa que contemple que no haya frontera dura entre las dos Irlandas y respete la voluntad de los votantes”, agregó en el turno de preguntas. Aseguró que los diputados se darán cuenta de que el acuerdo beneficia a los británicos.

Jornada negra

La intervención de la primera ministra, Theresa May, tiene lugar en una de las jornadas más complicadas de su ya turbulento mandato. Tras acostarse con el apoyo “colectivo” de su Gobierno, se ha despertado con una oleada de dimisiones. La renuncia más relevante ha sido la del titular del Brexit, Dominic Raab. Es el segundo titular de esta cartera que abandona a May. David Davis lo hizo en julio pasado.

En declaraciones a la BBC, Raab ha anunciado que votará en contra del principio de acuerdo, a pesar de que era el titular de la cartera del Brexit y ha sido el encargado de negociarlo. Como razones fundamentales ha argumentado que pone en peligro la integridad del Reino Unido. Ha recibido los parabienes de los unionistas de Irlanda del Norte, apoyo del gobierno minoritario de May.

A la salida de Raab, se ha unido la renuncia de la titular de Trabajo, Esther McVeigh. El primero en dar el paso fue el secretario de Estado de Irlanda del Norte. A ellos se unieron tres altos funcionarios del gobierno y el Parlamento.

Con este panorama, May se ha enfrentado a tres horas de preguntas en el Parlamento británico. En la sesión, el líder laborista, Jeremy Corbyn, le ha rreposabilizado del “caos” en su Gobierno. “Las opciones son claras: que no haya acuerdo, que no haya Brexit o este acuerdo”, remarcó May ante los parlamentarios.

En sus filas, el diputado Jacob Rees-Mogg ha presentado una carta para promocer una moción de confianza contra May. Si el presidente del Comité 1922, recibe 48 cartas en este sentido, se procedería a votar la iniciativa para deponer a May. “Necesitamos un líder que se plante ante la UE”, clama Rees-Mogg.

Sin el necesario apoyo del Parlamento el riesgo de una salida con portazo de la UE es cada vez mayor.