“No es un golpe. Soy un demócrata”. El diputado conservador Jacob Rees-Mogg (Londres, 1969) ha dado un paso adelante. Acaba de presentar una carta al presidente del Comité 1922, Sir Graham Brady, para que se vote una moción de confianza sobre la primera ministra, Theresa May, su jefa de filas.

Rees-Mogg es el promotor del European Research Group, formado por una cincuentena de diputados partidarios de un Brexit duro. Si le secundan, podrá plantearse la iniciativa, que necesita el apoyo de 48 diputados para debatirse. “Necesitamos un liderazgo que diga a la Unión Europea que no seguiremos en la Unión Aduanera ni nos someteremos a sus leyes”, dijo Rees.-Mogg en rueda de prensa, tras enviar la carta, con copia a May.

En su carta a Sir Graham Brady, Jacob Rees-Mogg señala que “el manifiesto de la elección de 2017 decía que el Reino Unido iba a dejar la Unión Aduanera. Pero seguiremos en la Unión Aduanera, según el anexo 3, artículo, que dice explícitamente que no tendremos autoridad para fijar nuestros aranceles. Esta salvaguarda será difícil de suspender. Es algo que no se contempla en el artículo 50 del Tratado de Lisboa”.

A su vez recuerda que la premier avala el compromiso a pagar 30.000 millones de libras, “si bien un informe de los Lores señala que no hay obligación legal de hacerlo”. Después de elogiar al ex ministro del Brexit, Dominic Raab, y la titular de Trabajo y Pensiones, Esther McVeigh, como “un hombre de principios” y “una mujer cde principios”, decidió pasar a la acción.

Diputado por North Somerset, le recuerda a May que “un político se debe a sus compromisos y estos compromisos siempre deben prevalecer”. Es decir, acusa a May de no cumplir su palabra con sus compañeros de partido, su gobierno y sus votantes.

Desde hace meses Rees-Mogg está cuestionando el liderazgo de May. Pero desde que se anunció el principio de acuerdo, el diputado tory ha intensificado su desafío. Es uno de los conservadores que más suena como posible recambio a May, aunque el hecho de tomar la iniciativa no quiere decir que fuera finalmente el elegido por el Partido Conservador.

El ex ministro de Exteriores, Boris Johnson, es otro de los rivales que aspira al 10 de Downing Street. Incluso muchos ven ambiciones personales en el movimiento que ha dado por sorpresa el ministro del Brexit, Dominic Raab.

“Lo que se ha conseguido hoy no ee Brexit. Necesitamos un líder que diga a la Unión Europea que no seguiremos en la Unión Aduanera y que no vamos a correr el riesgo de que se rompa el Reino Unido”, dijo a los periodistas.

En un primer paso, necesita 48 cartas como la suya. Después han de votar en contra de May al menos 159 diputados, la mayoría de los diputados conservadores, que son los que podrían manifestarse. Son muchos los que aseguran que votarán contra este principio de acuerdo del Brexit, pero también temen que la deriva se vuelva contra los conservadores, si precipitan la caída de May.