“Es un buen acuerdo, el mejor posible, y el único posible, pero un acuerdo triste. Estamos satisfechos de los resultados obtenidos pero es un día triste. Todos los que se han expresado en el Consejo Europeo han dado a conocer su tristeza”. Así presentó el histórico divorcio el  presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Remarcó que ha habido una guía en la negociación del Acuerdo de Salida: “Mantener la unidad de los Veintisiete”.

Juncker evocó la dificultad de última hora con Gibraltar “y nuestro amigo español”. El presidente de la Comisión Europea aseguró que el acuerdo final “es bueno para España”. Remarcó: “Es el mejor acuerdo posible para el Reino Unido y para la Unión Europea”.

“Ante nosotros tenemos´un proceso de ratificación difícil”, reconoció el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.  Han pasado dos años y cinco meses desde que los británicos votaron la salida de la Unión Europea, aquel inolvidable 23 de junio de 2016.

Las negociaciones para acordar un Acuerdo de Salida han sido muy duras y la UE ha negociado con una sola voz detrás del negociador jefe, Michel Barnier. En apenas 40 minutos la cumbre extraordinaria dio su aval al Acuerdo de Salida y a la Declaración Política.

Barnier remarcó que “nunca hemos negociado contra el Reino Unido”. Y subrayó: “Somos aliados, socios y amigos del Reino Unido”. Recordó que ahora llega el difícil momento de la ratificación.

Salvo el escollo de última hora de Gibraltar, que a punto estuvo de echar la cumbre a perder, la UE ha superado esta primera fase de la negociación con gran solvencia. Sin embargo, poner en marcha el artículo 50, que estipula cómo ha de ser la salida de un Estado miembro, ha sido y seguirá siendo un proceso doloroso. De ahí que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, hablara de “un día trágico”.

También advirtió Juncker que aquí no termina el trabajo. “Nos queda mucho trabajo por delante. Es un divorcio pero aún queda amor. El Reino Unido no puede ser un socio más”. subrayó.

Quiso dejar claro a los británicos y a los parlamentarios: “No hay otro acuerdo posible”. Han de tenerlo en cuenta cuando el Parlamento vote en diciembre próximo. La primera ministra, Theresa May, ha dirigido una carta a los británicos  en la que apela a la “reconciliación  nacional”. Les asegura que si aprueban el Acuerdo, “se abrirá un nuevo capítulo en la Historia nacional”.