El PNV y EH Bildu han respaldado hoy una declaración por la cual el Parlamento Vasco calificará de imposición la unidad de España recogida en la Constitución y basada en una “base antidemocrática e históricamente falsa”. Con motivo de la próxima conmemoración del 40 aniversario de la aprobación de la Carta Magna, la izquierda abertzale ha presentado una declaración en la Cámara de Vitoria que únicamente ha contado con pleno apoyo del PNV y que Podemos respaldará sólo en varios de sus puntos. En ella señala que la Constitución de 1979 “impone” una unidad de España y lo hace “desde la obligación”. Por ello se señala que la construcción de un Estado desde una base falsa y no democrática nuca será la “consecuencia de la libre adhesión y voluntad de los pueblos”.

En el escrito suscrito por las dos formaciones nacionalistas vascas se apunta a la necesidad de no permitir que lo aprobado por generaciones en el pasado “sujete con sus leyes” a generaciones del futuro. Recuerdan que en Euskadi el respaldo de la Carta Magna fue minoritario, “del 30,8% de la ciudadanía”, ha señalado el portavoz del PNV, Joseba Egibar y por tanto parte con un “déficit de legitimidad”.

Han defendido que tras cuatro décadas de vigencia se pueda proceder a una reforma de la Constitución pero para que dé respuesta a los “actuales retos de blindar los derechos sociales, garantizar las libertades y reconocer y articular el carácter plurinacional y plurilingüe del Estado en una clave federal y/o confederal”.
El nuevo entendimiento que hoy PNV y EH Bildu han escenificado se suma al que ya protagonizaron al pactar las bases del futuro nuevo estatuto vasco que plantea como elemento central fijar una nueva relación “de igual a igual” con España. A ambos puntos de encuentro aún está por ver si se suma un tercero, el presupuestario. Esta semana PNV y EH Bildu intensifican sus contactos en buscar de un pacto. Por el momento la izquierda abertzale ya ha descartado presentar una enmienda a la totalidad de las cuentas de Iñigo Urkullu para el próximo año.

Votar al Jefe del Estado

En la iniciativa aprobada hoy también se apunta a la necesidad de que al igual que todo cargo público de representación en un estado democrático es “elegido y renovado periódicamente a través de las elecciones” se haga lo propio con la jefatura del estado, “este principio y valor se debe hacer extensivo”.

Durante el debate en el Parlamento vasco el portavoz de EH Bildu, Pello Urizar ha subrayado que “40 años después hay un marco basado en la imposición en el que la voluntad de los pueblos ha sido despreciada una y otra vez y donde no hemos tenido más opción que la convivencia obligatoria”. Ha añadido en estos años de vigencia constitucional “hay más para rechazar que para celebrar” porque la Constitución “no garantiza los derechos de la ciudadanía”.

Desde el PNV, el portavoz Joseba Egibar ha recordado que en Euskadi la mayoría de la ciudadanía no apoyó la Constitución en el referéndum de 1978. Ha cuestionado que se insista en su validez pese a no contar con el apoyo de dos de cada tres vascos y en cambio para reformar el actual Estatuto vascos se reclamen mayoría del 60% “se atreven a decir que con el 30,8% de apoyo la respaldó una mayoría de los ciudadanos”.

El PNV cuestiona que se apoyara con el 30% en Euskadi y se pidan mayorías cualificadas para reformar el Estatuto

El parlamentario de Elkarrekin Podemos Jon Hernández ha defendido que “es el momento de una nueva Constitución” porque la actual “no es capaz de hacer frente a los retos que nuestra sociedad tiene por delante, de carácter político, social y territorial para los que no tiene respuesta”.

En este sentido, ha defendido que “la solución no puede llegar del unilateralismo de ninguna parte ni de la fractura entre trabajadores, ni de la judicialización de los problemas con acusaciones desproporcionadas por delitos de rebelión inexistentes” y cree que solo puede llegar de un acuerdo político para un nuevo marco constitucional mejor y más democrático”.

Números y convivencia

El parlamentario del PSE José Antonio Pastor ha defendido “el valor que ha tenido y tiene la Constitución, con sus defectos y fallos” y ha apostado por “su mejora y reforma, con los mismos sustratos de consenso, para que mejore la vida de la gente y que se mejoren las relaciones entre los distintos territorios de España”.
Asimismo, ha rechazado que en el debate, los grupos que han firmado el texto que se va a aprobar “esgriman mayorías frente a minorías; número frente a convivencia” y cree que a EH Bildu le interesa hacer de esta propuesta “un capítulo más de propaganda y de suma del acuerdo de bases aprobado con el apoyo del PNV” en la ponencia de autogobierno.

El parlamentario del PP Borja Semper ha defendido que la Constitución sí fue aprobada en el País Vasco y tiene “plena legitimidad” y cree que esta iniciativa es fruto de la “unión ya indestructible entre PNV y EH Bildu” con la que los ‘jeltzales’ han prescindido del maquillaje, en su escalada continua a no sé qué montaña”. Para Semper, lo que quiere hacer el PNV con EH Bildu es “dividir antinatura a Euskadi en relación a España y dividir a los vascos entre nacionales y ciudadanos”.