La irrupción de Vox en el Parlamento andaluz augura una batalla en la derecha que el líder del PP, Pablo Casado, está seguro de poder ganar. Lejos de interpretar que toca jugar con un actor político nuevo que ha venido a quedarse o, al menos, esa es su intención, en el entorno de Casado creen que en un escenario de elecciones generales “esos votos a Vox se pueden recuperar” así como buena parte de los que huyeron a Ciudadanos. El líder del PP lo ha dicho tras conocer los históricos resultados de las autonómicas andaluzas: “Empezamos la recuperación del espacio de centro”. El proyecto con el que se presentó en las primarias populares, “ha sido ratificado” y, a partir de ahí, “aspiramos a representar a todo lo que está a la derecha del PSOE”.

Un eufórico Casado, rodeado de buena parte de miembros de su dirección, hacía una valoración de urgencia de unos resultados que ponen a su partido a un paso de entrar en el Palacio de San Telmo, sede del Gobierno andaluz. A pesar de la pérdida de 7 escaños, están más cerca que nunca de hacerse con las riendas de  un territorio ininterrumpidamente gobernado por el socialismo durante cuarenta años.

Exhorta a Sánchez a que “vaya pensando en convocar elecciones”

Ha sido su primer test electoral desde que llegó a la presidencia del PP. Reivindica Casado “nuestros valores, sin complejos”. Se erige en “la casa común del centro-derecha” y cree que el mensaje que han arrojado las urnas va mucho más allá de un relevo al frente de un gobierno autonómico. Supone, dice, “un fracaso histórico de Pedro Sánchez al que han dado un rotundo ‘no’ así como a sus socios batasunos y podemitas”.

Con estos resultados, su partido “vuelve a ser el que tiene que liderar el espacio de moderación y de cambio”, al tiempo que exhorta al presidente del Gobierno a que “vaya pensando en convocar elecciones”. El PP “está fuerte, con ambición de volver a la Moncloa cuanto antes”, ha confesado. Convencido, en definitiva, de que este resultado le permite tomar impulso a pesar de la entrada de la formación política de Santiago Abascal a las instituciones, promete que el PP “dará lo mejor de sí mismo” y que “va a por todas”, con un último llamamiento a ese electorado que les ha dado la espalda. “No encontrarán al PP fuera del PP”, ha reiterado.

Génova presenta a Casado como artífice de haber  evitado el descalabro augurado por el CIS

Quizá la petición de elecciones generales sea más voluntarista que otra cosa. Salvo sorpresa, antes de que lleguen esos comicios vendrán las locales, autonómicas y europeas del 26 de  mayo y, de nuevo, los populares deberán pelear a su izquierda con Ciudadanos y a su derecha con el partido que lidera el ex dirigente vasco del PP, Santiago Abascal.

Génova no se ha cansado de trasladar la idea de que Vox no sólo pesca del voto del PP “sino incluso de PSOE y de Podemos y no digamos de Ciudadanos”, aunque la formación de Albert Rivera ha doblado de sobra sus escaños. Los resultados que ha sacado Abascal en estas andaluzas les da la razón en parte. Todo ello sin olvidar que en las últimas elecciones generales el PP ganó en Andalucía, donde Mariano Rajoy sacó 100.000 votos más que Pedro Sánchez.

Además, Génova presenta a Casado como artífice de haber  evitado el descalabro augurado por el CIS de octubre sobre las elecciones andaluzas. Era el sondeo del triple empate, en el que PP, Ciudadanos y Adelante Andalucía se peleaban en una horquilla de entre 20 y 22 (PP y Cs) más los 20 de Teresa Rodríguez y tan solo 1 para Vox.  La plena implicación en la campaña del líder del primer partido de la oposición, según el análisis que ayer noche se hacía en el cuartel general popular, “ha evitado el sorpasso y recuperado buena parte del voto”.

Ejecutiva nacional

Casado pasó su primera noche electoral acompañado de su secretario general, Teodoro García Egea, y vicesecretarios, esto es, Javier Maroto, Andrea Levy, Vicente Tirado, Marta González y Cuca Gamarra. Este lunes reúne a su comité ejecutivo nacional para analizar los resultados, con unos barones territoriales que estaban preocupados por su contienda electoral de mayo próximo ante el temor de verse arrastrados por un descalabro en Andalucía y que ahora deben respirar aliviados.

Sin embargo, suponer que Vox va a perder impulso es un ejercicio de alto riesgo. Ha tenido sin duda alguna un voto “hiperventilado”, muy motivado y movilizado que quizá no ha tocado techo.