Con motivo del referéndum del 1-O, unos 12.000 agentes de Policía Nacional y Mossos D’ Esquadra se desplegaron en Cataluña para tratar de evitar las urnas. Los efectivos fracasaron estrepitosamente y las imágenes de dureza policial dieron la vuelta al mundo, pero aquel operativo sin precedentes quedó grabado en la memoria. Y volverá a repetirse en Barcelona el próximo viernes 21 de diciembre, e incluso se irá más allá: se superará.


Vídeo: G.M.P. | C. F. V.

Una buena parte de aquellos 12.000 agentes fueron destinados a la ciudad barcelonesa, concretamente algo menos de 8.000, divididos en no más de 7.000 mossos y unos 1.000 policías nacionales. No hubo guardias civiles en la Ciudad Condal, donde 7.000 agentes pernoctaron -muchos de ellos en pésimas condiciones- en cruceros atracados en el puerto de la capital catalana.

A fin de garantizar la seguridad ante las algaradas que planean los Comités de Defensa de la República (CDR) aprovechando la celebración del Consejo de Ministros que se celebrará en Barcelona dentro de siete días, el dispositivo aumentará: habrá 9.000 efectivos, unos 8.000 mossos y un millar de policías nacionales y guardias civiles. Es decir, unos mil más que en el polémico referéndum, según la información obtenida por El Independiente.

El Ministerio del Interior llevará a cabo esta importante movilización -fundamentalmente de agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) o antidisturbios– ante el temor de que los mandos de la Policía Autonómica no den órdenes para repeler los disturbios que los CDR puedan llevar a cabo en puntos estratégicos. El precedente del 1-O está muy presente.

Seis ministros y Sánchez el jueves

Un dispositivo inédito para un cónclave gubernamental que durará, como máximo, dos horas y media. De los 18 miembros del Gobierno, el presidente Sánchez y otros seis ministros tienen previsto acudir la noche del jueves a Barcelona a la cena de los premios Ferrer Salat que organiza la patronal catalana Foment del Treball, hermanada con l Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Los 11 ministros restantes viajarán muy probablemente en avión en torno a las nueve o diez de la mañana del mismos viernes.

El Consejo de Ministros se celebrará en la Llotja de Mar, a la que se tarda en llegar en vehículo por el camino más corto unos 20 minutos (para 18 kilómetros) desde el aeropuerto del Prat, adonde aterrizarán los titulares ministeriales. Este lapso de tiempo no tiene en cuenta las protestas o perturbaciones que puedan acaecer. Hay una recorrido alternativo que se cubre en media hora. La previsión es que, como pronto, el consejo arranque en torno a las 10.30 horas de la mañana, pero podría retrasarse.

Evitar las ‘Operaciones Salida’

Se maneja una hora cerrada para concluir el Consejo de Ministros: la una de la tarde. De acuerdo con las informaciones consultadas, además de las protestas ciudadanas o de los Comités de Defensa de la República (CDR), la decisión de acabar a las 13 horas tiene que ver igualmente con el ánimo de evitar las diferentes operaciones salida: para mucha gente comenzarán las festividades navideñas, es el último día de clase para los escolares en colegios e institutos y al ser viernes se producirán atascos de coches. El Gobierno quiere evitar este mejunje de protestas combinadas con la rutina de miles de barceloneses.

La Llotja (Lonja) está además situada en una “ratonera”, según la definición de muchos medios catalanes estos días. Ubicada entre el barrio de la Barceloneta y el Gótico, es decir, casi al comienzo de la Vía Laietana y muy cerca de la Estación de Francia y del Parque de la Ciudadela, donde está la sede del Parlament. Es un escenario idóneo para la protesta, ya que se trata de una ancha avenida con una gran plaza (Pla de Palau) adyacente.