Los sindicatos de Mossos d’Esquadra han asegurado este martes que los agentes trabajarán con «exquisita profesionalidad» este viernes 21 de diciembre durante la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona. Y lo harán pese a que el Govern mantiene abierto el conflicto laboral con los agentes de la policía autonómica, que reclaman mejoras laborales y un aumento de la plantilla. De hecho, los portavoces sindicales han llegado a cuestionar la actitud negociadora del conseller de Interior, Miquel Buch, y han apuntado que quizá el ejecutivo catalán quiere llegar al 21-D con el conflicto abierto para poder cuestionar después la actuación de los mossos.

En una rueda de prensa conjunta de representantes sindicales y el colectivo MosS.O.S., el portavoz del SPC, David Miquel, ha lamentado que, en el conflicto laboral entre la plantilla de Mossos y la Conselleria de Interior, parecía que a la Administración «le interesaba tener un conflicto el día 21». Y la portavoz del Sap-Fepol, Imma Viudes, ha advertido en este sentido que «nadie dude que el 21 el cuerpo estará a la altura» y ha reclamado que se deje a los Mossos fuera del debate político.

Desde USPAC denuncian la falta de información sobre el dispositivo del seguridad previsto para el viernes, que los sindicatos no conocerán hasta mañana, y advierten que los agentes han empezado a ser movilizados hoy «apenas a tres días vista» cuando esta semana ya hay muchos agentes en turno de descanso por las vacaciones navideñas. La impresión es que se repetirá el dispositivo de la Operación Ágora, montada para el 1-O, con turnos de 12 horas y diversos cuadrantes. Y el temor es que se reproduzcan las interferencias políticas. «Desgraciadamente ya estamos acostumbrados a que se tomen decisiones políticas en los dispositivos y durante su desarrollo».

Viaje de Buch a Waterloo

En este contexto, ha escocido especialmente entre el colectivo el hecho de que el conseller de Interior viajara ayer a Waterloo acompañado por el secretario general de Interior, Brauli Duart, para reunirse con el ex presidente Carles Puigdemont. Un viaje que hace temer nuevas consignas políticas para los Mossos y que además fue esgrimido para rechazar un encuentro previo al Consejo de la Policía que debe reunirse mañana. «Esperábamos que nos convocaran antes, pero están en Waterloo» se ha lamentado irónicamente Viudes.

Fuentes de la Conselleria se han apresurado a desmentir hoy que el viaje de Buch y Duart a Waterloo tuviera como objetivo el dispositivo policial del 21-D y han asegurado que se han tratado cuestiones estrictamente políticas. Argumentan que el viaje se programó hace una semana, debido a que Buch no pudo acudir a Bélgica para participar en la puesta de largo del Consejo de la República impulsado por Puigdemont.

Los sindicatos de mossos llevan tres meses reivindicando que se reviertan los recortes aplicados en el cuerpo desde 2011 con dos objetivos centrales: ampliar la plantilla en 2.000 agentes para recuperar el índice de 17.600 agentes que fijaba la ley de despliegue de la policía autonómica en Cataluña, y la equiparación salarial con el cuerpo de bomberos de la Generalitat, que la semana pasada sí llegó a un acuerdo con la consejería de Interior para que se mejoren sus condiciones laborales.

En el caso de los Mossos, sin embargo, el conseller Miquel Buch sigue dando largas y prolongando el conflicto, según denuncian los sindicatos. Tanto es así, que la semana pasada estos mismos representantes sindicales protagonizaron un encierro en la sede del Departamento en protesta por la falta de propuestas de la Administración a sus peticiones.

Chacón reconoce ante los comerciantes que habrá problemas

Paralelamente, la consellera de Empresa de la Generalitat, Àngels Chacón, se ha reunido este martes con las principales asociaciones del comercio en Cataluña, a las que ha transmitido que el viernes habrá seguramente problemas de movilidad pero no disturbios, con motivo del Consejo de Ministros en Barcelona y las movilizaciones anunciadas en protesta.

«Contemplamos afectaciones a la movilidad, pero no situaciones violentas. La sociedad catalana no es violenta, sino democrática y pacífica», ha asegurado Chacón tras la reunión. «Apelamos a la conciencia de todo el mundo. No nos representa la gente que actúe de forma violenta o incite a la violencia. Hay que respetar el legítimo derecho a manifestarse, pero el límite que debe respetarse es la violencia», ha aseverado.

En alusión a la situación de los presos soberanistas, ha indicado que «hay muchos motivos para sentirse triste e indignado, pero eso no justifica la violencia».

Chacón ha reconocido que los comerciantes le han trasladado su preocupación por las convocatorias de protestas el viernes, coincidiendo con la campaña navideña. Una campaña que puede llegar a representar hasta un 25% de los ingresos para muchos establecimientos. Las asociaciones de comerciantes se han reunido con la consellera después de que la semana pasada hicieran un comunicado conjunto para pedir  «normalidad social e institucional» ante la reunión del Consejo de Ministros y los posibles movimientos de protesta.