“Se podía haber hecho si me lo hubieras mandado hace diez días cuando pasó por mis manos”, respondió a través de un correo electrónico el que fuera mano derecha de Francisco Granados y su jefe de gabinete durante toda su carrera política, Ignacio Palacios, al constructor David Marjaliza cuando se interesó por una de las fases de viviendas dependientes de adjudicación por parte de Arpegio. Palacios fue consejero de la empresa pública que gestionaba el suelo madrileño entre los años 2004 y 2008.

El citado ‘mail’, al que ha tenido acceso El Independiente, forma parte de la documentación que el ex socio de Granados ha aportado al titular del Juzgado Central de Instrucción Número 6 de la Audiencia Nacional, el juez Manuel García Castellón, y la Fiscalía Anticorrupción en el marco de la trama Púnica. Desde junio de 2015, Marjaliza colabora de forma activa con la Justicia y ayuda a destapar las actividades ilícitas llevadas a cabo por la red liderada por el ex consejero de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados.

Dicho correo electrónico iba precedido de otro que envió el 24 de septiembre de 2007, es decir, un día antes, el constructor de Valdemoro a Palacios para ver si “se podía hacer algo” con la adjudicación de unas viviendas de la Comunidad de Madrid.

Se tratan de nuevos ‘mails’ que se suman a los que ya analizó la Guardia Civil. En un informe que forma parte del sumario de la trama Púnica, la Unidad Central Operativa (UCO) examinó algunos de los correos electrónicos que fueron incautados durante las entradas y registros practicadas a dichos imputados para concluir que Ignacio Palacios tenía una “función mediadora” para “interceder en procesos de licitación pública en beneficio de sociedades mercantiles vinculadas a David Marjaliza, al mismo tiempo que ocupaba puestos de la confianza de Francisco Granados”.

No en vano, los investigadores de Púnica sitúan a Palacios como un hombre clave en el presunto cobro de comisiones ilegales por parte del ex dirigente del Partido Popular.  El ex jefe de gabinete de Granados durante toda su carrera política fue detenido en noviembre de 2015 por orden de la Audiencia Nacional al ser considerado el testaferro del ex consejero madrileño. El juez cree que era quien cobraba las ‘mordidas’ de Granados -6.000 euros por vivienda pública adjudicada, según la versión de Marjaliza- bien en metálico o bien a través de un complejo entramado societario. Su mujer, María José Marijuan, también está imputada en la trama Púnica.

Un reloj para la amiga especial de Granados

Además, en otro correo electrónico que forma parte de los 2.000 folios de documentación que entregó el imputado arrepentido la Audiencia,  el investigado Ignacio Palacios pide en mayo de 2004 al constructor un reloj de lujo para ‘Vic’, en referencia a la amiga íntima del ex consejero del PP María Victoria Cristóbal Araujo. En concreto, el que fuera jefe de gabinete de Granados le dice al empresario Marjaliza lo siguiente: “Tenemos también pendiente el reloj de Vic, me pregunta Paco a ver si lo puedes pedir”.

Se trataba de un reloj marca Baume Mercier modelo Catwalk;  uno de los múltiples regalos que el constructor de Valdemoro tenía que hacer a Granados y su entorno a cambio de obtener los amaños en la vivienda pública madrileña. Según ha relatado el propio David Marjaliza ante juez y fiscales llegó a pagar hasta 12 millones de euros en ‘mordidas’. Esos pagos en ocasiones se tradujeron en “bienes” como regalos, escopetas, cacerías, viajes, fiestas, etc– y en “atenciones” para los círculos de confianza del ex político  –por ejemplo, la compra de una vivienda para la amiga de confianza del ex consejero de la Comunidad de Madrid-.

Fuentes cercanas a Ignacio Palacios consultadas por El Independiente subrayan que los citados correos electrónicos tienen escaso valor probatorio puesto que las viviendas a las que se hace referencia en ellos no llegaron a ser adjudicadas al constructor de Valdemoro. Sin embargo, según la versión que Marjaliza ha dado en sede judicial sus empresas sí que se beneficiaron de tres o cuatro amaños de Arpegio aunque no ha podido concretar cuáles debido al largo periodo de tiempo transcurrido.

En la trama Púnica se investigan, entre otros, delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, fraude, cohecho, organización criminal, blanqueo de capitales, falsificación de documentos mercantiles y tráfico de influencias. El juez García Castellón ha ampliado recientemente a 40 meses más la instrucción de la misma.