Hotel, yate de lujo, vuelos, alquiler de vehículos… así fueron las vacaciones a todo trapo que el constructor David Marjaliza sufragó para su ex socio, el ex consejero madrileño Francisco Granados y su familia en agosto del año 2005 en Ibiza y Formentera. El citado período vacacional fue relatado el pasado mes de julio por el imputado –que lleva más de tres años colaborando activamente con la Audiencia Nacional- al titular del Juzgado Central de Instrucción Número 6, el juez Manuel García Castellón, y la Fiscalía Anticorrupción en el marco de la trama Púnica.

Ahora, Marjaliza ha decidido aportar al juzgado decenas de facturas que prueban parte de los presuntos sobornos que pagó para acceder a la adjudicación de obra pública en la Comunidad de Madrid. Según la versión del constructor, llegó a pagar hasta doce millones de euros a Granados y el ex alcalde de Valdemoro, José Miguel Moreno Torres, en comisiones ilegales para que sus empresas fueran adjudicatarias de algunos de los grandes proyectos de construcción pública de la Comunidad mediante amaños urbanísticos. Gran parte de los sobornos se produjeron durante la etapa en la que el ex consejero de Esperanza Aguirre fue regidor de Valdemoro.

En las citadas vacaciones de lujo en las Islas Pitiusas, que costaron más de 17.960 euros, estuvieron Marjaliza y su esposa; Moreno Torres con su esposa e hija y su hermano, y Granados y su familia.

 

Según la documentación que obra en poder de El Independiente, el constructor pagó un total de 3.741 euros en vuelos desde Madrid hasta Ibiza para los asistentes a través de dos facturas de Viajes Marsans que fueron cargadas a su sociedad Servicios Logísticos Inmobiliarios; una de ellas por valor de 2277 euros y la otra por 1464.

9.400 euros de yate

También fue esta mercantil de David Marjaliza la que costeó  los 4,269 euros de estancia por cuatro noches – del 25 al 29 de agosto de 2005- en el hotel de cuatro estrellas Hotel Restaurante Village. Así lo reflejan las facturas que el constructor va a aportar al juez García Castellón por valor de  374,61 euros y 3.895 euros más.

Asimismo, entre la documentación recabada por el ex socio de Granados también se encuentran los correos electrónicos que su secretaria Ana Ramírez, también investigada en Púnica, envió a la empres Ibiza Boats para contratar un yate de lujo costeado por Marjaliza para sus entonces amigos. El precio de la embarcación al día era de 3850 euros con patrón y azafata pero sin IVA y sin combustible.

"Atenciones" con Granados

Junto con la embarcación, el constructor de Valdemoro pagó las comidas en dos restaurantes de Ibiza y Formentera y al zodiac para poder desplazarse a ellos. Además, Ramírez encargó que en el yate hubiese tres botellas de whisky y como aperitivos queso y jamón porque eran personas que "comían bastante". En total, la travesía por el mar Mediterráneo el último fin de semana de agostó ascendió a 9.400 euros.

Por último, el investigado también asumió el coste del alquiler de un vehículo Skoda Octavia, arrendado a la empresa BK Rent a Car, para esos cuatro días en las Baleares por 550 euros. El conductor del vehículo era Francisco José Granados Lerena –según refleja la factura a la que ha accedido este medio- y el pagador la sociedad Servicios Logísticos Inmobiliarios S.L.

Fiestas, escopetas, cacerías...

El confesor de Púnica detalló el pasado 12 de julio en la Audiencia Nacional que los doce millones de euros que dio en ‘mordidas’ se cobraron a través de pagos en “efectivo”, en “bienes” –regalos, escopetas, cacerías, viajes, fiestas, etc- y en “atenciones”. En aras de poder acreditar su testimonio, Marjaliza aporta ahora la documentación al tribunal.

No en vano, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ha aportado en los últimos cuatro años diversos informes a la causa relatando los presuntos sobornos recibidos por Francisco Granados entre los que se encuentra el pago de estas vacaciones pero también la construcción de una vivienda de lujo en Valdemoro, de una finca de 84 hectáreas en Ávila, de un chalet en Marbella, etc.

En el caso Púnica se investigan, entre otros, delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, fraude, cohecho, organización criminal, blanqueo de capitales, falsificación de documentos mercantiles y tráfico de influencias.