Política

González Pons echó a "El Bigotes" del Senado: "Ladrón"

Génova mandó en 2002 a Álvaro Pérez a hablar con el portavoz del Grupo Popular porque quería participar en la organización de los actos de los 25 años de democracia

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González Pons echó a "El Bigotes" del Senado: "Ladrón"
Álvaro Pérez, El Bigotes.

Álvaro Pérez, El Bigotes, en el Congreso de los Diputados.

Resumen:

Corría 2002, año en que se conmemoraban los 25 años de las primeras elecciones democráticas. Congreso y Senado estaban de celebración, organizando actos y exposiciones. En este contexto Álvaro Pérez, «el Bigotes», se presentó en la Cámara Alta ante el entonces portavoz del PP, Esteban González Pons. «Le enviaba Génova», recuerdan fuentes del entorno del hoy eurodiputado. El socio de la Gürtel quería entrar en la organización de algunos de aquellos actos, bien de la Cámara, bien del Grupo Popular, y llegó a tantear un proyecto y un presupuesto que Pons consideró poco menos que un atraco a mano armada, de modo que le despidió «tachándolo de ladrón».

Aquel fue el contacto más directo que mantuvieron ambos, aseguran las mismas fuentes en respuesta a las acusaciones que el «número tres» de la Gürtel, condenado y encarcelado por la trama valenciana de la red corrupta vinculada al PP, ha hecho respecto a que González Pons «tenía mando en plaza en las adjudicaciones y en la financiación ilegal del partido». Ya a finales del año pasado intentó implicarle en otra de las piezas separadas, la de la Fórmula 1, pero entonces se desestimaron dichas acusaciones que el hoy preso reitera en una carta a la juez de Valencia, Carmen García Mingo, que investiga este caso.

Esteban no quiso saber nunca nada de él», dicen en su entorno

González Pons hizo público un comunicado este martes negando dichas acusaciones, pero en su entorno revelan detalles de una relación que nunca existió «porque Esteban no quiso saber nunca nada de él». El hoy jefe de la delegación española en la Eurocámara era entonces portavoz del Grupo Popular en el Senado, cargo al que imprimió un toque personal además de desplegar una gran actividad que puso a la Cámara Alta en el mapa político. También eran los tiempos en que Francisco Correa y Álvaro Pérez estaban en Génova como en su casa, según confesión judicial del cabecilla de la Gürtel, aunque no ya por mucho tiempo.

González Pons desembarcó en el gobierno autonómico valenciano un año más tarde de aquella escena en el Senado, en junio de 2003, de la mano de Francisco Camps. Fue consejero de Cultura, Educación y Deporte, más tarde de Relaciones Institucionales y, después, de Ordenación del Territorio hasta que dejó el ejecutivo regional en 2007, va a hacer doce años. En ese tiempo, insisten, «no tuvo relación alguna con Álvaro Pérez» y eso que el tres de la Gürtel, el «amiguito del alma» de Camps, hizo de toda Valencia su casa, como antes de Génova.

El jefe de la delegación del PP en la Eurocámara no ha sido citado a declarar ni como testigo

Cuando se cumplen diez años del estallido del mayor caso de corrupción vinculado al PP, «González Pons nunca ha sido llamado a declarar ni como testigo. Tampoco Álvaro Pérez le había nombrado nunca hasta hace unos pocos meses». La única vez que ha tenido que comparecer ante el juez fue en calidad de testigo en marzo de 2013 por el «caso Noos» para explicar la firma de un convenido con la empresa del cuñado del Rey Iñaki Urdangarín destinado a organizar los Juegos Europeos 2006, que nunca tuvieron lugar.

De la Gürtel había salido totalmente indemne. En el PP entienden que Álvaro Pérez «necesita implicar a peces gordos del partido para vender a la Fiscalía que está cooperando ante un largo horizonte judicial de condenas». Sobre todo, habida cuenta de que el nombre del valenciano toma cuerpo para encabezar la lista europea del PP en las elecciones del 26 de mayo e, incluso, con posibilidades de sustituir al alemán Manfred Weber como presidente del Grupo de los Populares Europeos, que ha sido hasta ahora el más numeroso del Europarlamento.

El bigotes necesita «implicar a peces gordos del PP» para vender a la Fiscalía que está cooperando

En definitiva, cuanto más alto dispare «más cree que puede ser el beneficio judicial que obtenga». Recuerdan además que «El Bigotes» declara este jueves en otra pieza separada, la de Fitur del 2009, en la que está imputado el ex presidente de la Generalitat Francisco Camps «y necesita protagonismo para su causa», aducen los populares.

Pons, que no habló ayer con su jefe de filas, Pablo Casado, sí hizo público un comunicado vía Efe para desmentir cualquier relación con adjudicaciones para Orange Market ni en la financiación del partido en la región. «La participación que me atribuye en la contratación de la Fórmula 1 es falsa, dado que yo ya no era miembro del gobierno valenciano. Por otro lado, nunca he ocupado un cargo ejecutivo en el PPCV y, por tanto, no estuve al tanto de su financiación», afirmaba el eurodiputado.

Acciones judiciales

Recordaba que Pérez ya hizo estas afirmaciones «hace dos meses» ante un juzgado de Valencia y se consideraron «inadmisibles» por parte del juez. Tras destacar que han pasado doce años desde que dejó el Gobierno de la Generalitat valenciana, anunció que se reservaba «las acciones judiciales que me corresponden en Derecho».

Finalmente en el Senado, entonces presidido por Esperanza Aguirre, se celebraron distintos fastos en 2002, entre ellos, una exposición de arte español de los 90, y no, no parece que «El bigotes» tuviera ningún tipo de intervención por mucho que le mandara Génova.