Política

Los taxistas de Madrid convierten al PP en su objetivo a batir

En el PP aseguran haber recibido mensajes de taxistas que no sólo condenan los actos violentos conocidos estos días sino que expresan su disconformidad con el nivel al que está llegando la reivindicación

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Los taxistas de Madrid convierten al PP en su objetivo a batir
Manifestación de taxistas en Madrid.

Manifestación de taxistas en Madrid. EP

Resumen:

Puerta del Sol y Génova. El sector del taxi de Madrid ha subido un peldaño más en su escalada para centrarse este lunes en la sede del gobierno autonómico y en la del partido que lo sostiene, el PP. En definitiva, ha convertido su reivindicación en un ataque contra los populares, porque si bien es cierto que el grueso de las competencias sobre el sector del taxi y de las VTC corresponde al gobierno regional, hay una parte que recae en el Ayuntamiento, donde no se ha organizado ninguna movilización.

Tampoco la Asamblea de Madrid ha sido uno de los objetivos como sí lo fue el Parlament catalán en la protesta de los taxistas de Barcelona; ni el Ministerio de Fomento, cuyo ministro, José Luis Ábalos, pasó la patata caliente a los ejecutivos autonómicos, -que era, por otro lado, una reivindicación del sector-, ni tampoco han llamado a manifestarse delante de la sede de ningún otro partido, aunque como Podemos, sostenga, al menos de momento la alcaldía de Manuela Carmena.

La octava jornada de huelga pasa así de una reivindicación laboral a una andanada contra el PP en general y contra el presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, en particular. Los taxistas se han concentrado a las puertas de la sede nacional de los populares al grito de “corruptos”, “PP y VTC, la misma mierda es” o cosas tan curiosas como que lo que subyace tras este conflicto es “una historia de puertas giratorias”, que ha sido la última consigna del día. Para demostrarlo enarbolaban una fotocopia en blanco y negro con el rostro, entre otros, del ex ministro de Fomento Íñigo De la Serna a quien más de un despistado acusaba de “tener papeles en Panamá”.

La última consigna de los taxistas es que subyace “una historia de puertas giratorias”

De la Serna entra en la lista de los sospechosos más buscados por el sector del taxi tras su incorporación a la tecnológica Nec par la implantación de sistemas de tecnología en las grandes ciudades. No era el único que sale en el pasquín que reparten los taxistas. También se habla del esposo de la portavoz de Ciudadanos y líder de este partido en Cataluña, Inés Arrimadas, Xavier Cima, que ha pasado, “de diputado catalán a Uber”.

“Les han comprado el argumento al Gobierno que se ha quitado del medio de esta forma vergonzosa”, dicen fuentes del PP de Madrid, que ironizan con que “no, no han ido a Ferraz esta mañana”. “No se puede decir pero parece que están un pocos teledirigidos”, añade.

En la sede nacional del PP, que echó los cierres para afrontar “este escrache total”, critican a Carmena por haber “desaparecido”. Y es que la alcaldesa fue, junto con Garrido, la que hizo la primera propuesta al sector de taxi de establecer un límite espacial a las VTC, que no fue aceptado. Pero los que llevan ocho días de huelgas y de cortes de las vías principales de la ciudad están muy lejos de arremeter contra una administración donde gobierna, entre otras fuerzas políticas, Podemos, la formación política que se posicionó desde el primer momento del lado del sector, aunque el Ayuntamiento tampoco ha movido ficha desde la última propuesta al sector.

Podemos se erige en la principal defensora del sector del taxi aunque gobiernan en el ayuntamiento

Lo ocurrido este lunes en la Diputación Permamente del Congreso es un buen ejemplo de ello. El portavoz de la formación morada, Rafa Mayoral, acabó acusando a PP y Ciudadanos de ser unos “vendepatrias” por pedir la liberalización del sector  mientras que él se erigió en un patriota por defender “a su gente y la economía de su país”. Por su parte, el socialista Rafael Simancas ponía el acento en que las autoridades competentes para decidir sobre el transporte urbano de viajeros son las autonómicas y las municipales ante la acusación del popular Guillermo Mariscal de haber trasladado el pasado mes de septiembre un “problema estatal” a otras administraciones. Para Antonio Roldán, de Ciudadanos, la decisión de Ábalos fue  “reaccionaria y anacrónica” convirtiendo un problema en 17. En definitiva, un enfrentamiento político en el que parece que es Podemos la más próxima al sector.

Pero en el PP aseguran haber recibido mensajes de taxistas que no sólo condenan los actos violentos conocidos estos días sino que expresan su disconformidad con el nivel al que está llegando la reivindicación y, mucho menos, con el paro indefinido y con el relativo, que no completo, colapso de la ciudad. Aseguran en el cuartel general de los populares que “la gente está muy harta” y recuerdan la propuesta de Pablo Casado de devolver estas competencias al ámbito nacional con una “completa liberalización, que es el único camino”.

Casado y Garrido están en contacto, aunque a Génova no le gustó la última propuesta

Casado está en contacto con Ángel Garrido, que vive sus últimos meses como presidente autonómico en mitad de un enorme conflicto donde se ha convertido en el principal objetivo de los taxistas. Y aunque Génova no compartía esa solución de compromiso de fijar una distancia mínima para contratar una VTC, -que, a su juicio “no tiene sentido”- reivindican que “quien tiene que coger cartas en el asunto es el Ministerio”.

“Estamos ante manifestaciones ilegales de tipos que tienen secuestrada a la ciudadanía”, denuncian los populares. El último llamamiento que se hizo en la tarde-noche de ayer por los taxistas fue acudir al local donde los candidatos del PP a la Comunidad y Ayuntamiento, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, respectivamente, participaban en una jornada organizada por su partido sobre  “Holocausto: memoria y eterna vigilancia”. Tiraron huevos.