El secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha denunciado este viernes la salida de prisión del “asesino” de ETA Asier Aginako debido a la grave enfermedad que sufre mientras el ex ministro Eduardo Zaplana sigue en la cárcel cuando padece leucemia. Por todo ello, ha exigido su salida y ha recalcado que “por humanidad” debería ser tratado en su casa.

El preso de ETA Asier Aginako Etxenagusia fue puesto en libertad por su enfermedad en la noche de este jueves. La Audiencia Nacional respondió así a la solicitud de suspensión de condena cursada por los abogados del preso, atendiendo a su estado de salud y a su derecho a recibir el tratamiento médico que requiere en las mejores condiciones y con las garantías necesarias, según informó la asociación de familiares de presos de la banda terrorista, Etxerat.

García Egea ha criticado que un “asesino juzgado y condenado” pueda salir de la cárcel por enfermedad grave y que “una persona como Zaplana, que no ha sido juzgada, todavía” sigue en prisión cuando también padece una grave enfermedad.

Por humanidad, Zaplana debería poder ser cuidado y tratado en casa“, ha manifestado el número dos del Partido Popular en un mensaje en su cuenta oficial de Twitter, que ha recogido Europa Press.

García Egea ha criticado que un “asesino juzgado y condenado” pueda salir de la cárcel por enfermedad grave y que Zaplana siga en prisión

En las últimas semanas, el PP que dirige Pablo Casado ha solicitado en reiteradas ocasiones la salida de prisión de Zaplana, enfermo de leucemia desde hace años y que en diciembre tuvo que ser ingresado en el Hospital la Fe al detectar un empeoramiento en su estado.

Zaplana se encuentra en la cárcel de Picassent desde finales del mes de mayo, cuando la titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia acordó para él prisión provisional, comunicada y sin fianza en el marco de la Operación Erial, por la que fue detenido por presuntos delitos de blanqueo de capitales, malversación y prevaricación.

La defensa de Eduardo Zaplana ya ha interpuesto varios recursos de reforma contra el auto de prisión de la jueza en el que alegaba que la medida era “innecesaria y desproporcionada”, ya que, a su entender, no existía “ningún riesgo objetivo de destrucción de pruebas” ni de fuga, y, además, alegaba la “grave enfermedad” que padece desde hace años el ex ministro -leucemia- y que requiere cuidados “continuos y periódicos”.