Política Las cloacas del Estado

Villarejo involucra al CNI en el episodio del pendrive ilegal que puso en riesgo el caso Pujol

En una conversación con el comisario García Castaño alude a la participación de "los cecilios" en la maniobra que puso en riesgo toda la investigación judicial al clan de los Pujol

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Villarejo involucra al CNI en el episodio del pendrive ilegal que puso en riesgo el caso Pujol
Villarejo y Sanz Roldán

El comisario jubilado José Manuel Villarejo y el director del CNI, Félix Sanz Roldán.

Resumen:

El ex comisario José Manuel Villarejo involucró al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que dirige Félix Sanz Roldán, en la maniobra que pudo contaminar toda la investigación al clan del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol. Según ha podido saber El Independiente de fuentes de la investigación, el agente hoy preso sostuvo en una conversación con el comisario Enrique García Castaño, apodado como El Gordo, que “los cecilios” -en referencia a los agentes del CNI- participaron en el incidente del pendrive que fue colado en el Juzgado Central de Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional, que dirige el juez José de la Mata, instructor del caso Pujol.

El ex comisario José Manuel Villarejo involucró al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que dirige Félix Sanz Roldán, en la maniobra que pudo contaminar toda la investigación al clan del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol.

Según ha podido saber El Independiente de fuentes de la investigación, el agente hoy preso sostuvo en una conversación con el comisario Enrique García Castaño, apodado como El Gordo, que “los cecilios” -en referencia a los agentes del CNI- participaron en el incidente del pendrive que fue colado en el Juzgado Central de Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional, que dirige el juez José de la Mata, instructor del caso Pujol.

En dicho audio, ambos mandos policiales comentan la chapuza llevada a cabo en torno al famoso dispositivo USB con el que se pudo contaminar todo el sumario abierto a la familia del ex presidente de la Generalitat, haciendo Villarejo hincapié en la participación del CNI en el asunto. Esa conversación fue intervenida en noviembre de 2017 por la Unidad de Asuntos Internos de la Policía y va a ser derivada en los próximos días desde la Audiencia Nacional a los juzgados de Plaza de Castilla, donde se investiga la procedencia ilícita del citado pendrive.

La procedencia «ilícita» del USB

Lo cierto es que esta operación de la denominada brigada política de la Policía pudo haber dado lugar a la anulación de toda la causa contra los Pujol si De la Mata no hubiera ordenado de forma inmediata invalidar el informe policial que se redactó a raíz de la información contenida en dicho dispositivo informático, de 16 GB de capacidad, donde se almacenaron cientos de correos electrónicos personales y empresariales de Jordi Pujol Ferrusola.

El pasado 2 de noviembre, el titular del Juzgado de Instrucción Número 11 de Madrid procesó al ex Director Adjunto Operativo de la Policía (DAO), Eugenio Pino, y el inspector jefe de Policía, Bonifacio Díez Sevillano, en un auto en el que sostuvo que ambos “pudieron concertarse” para hacer llegar el citado pendrive a la Audiencia “ocultando su ilícita procedencia”. Dichos mandos policiales están acusados de delitos de prevaricación, fraude procesal y falso testimonio.

Un favor a Pino

Por otro lado, la Audiencia Nacional ha remitido a dicho juzgado una anotación que el comisario Villarejo hizo en su agenda donde dejó constancia de que Pino le pidió como favor que lo ayudase en el tema del pendrive ante su inminente imputación. De hecho, el agente encubierto declaró como testigo ante el juez del caso, que dio escasa credibilidad a sus afirmaciones. El comisario vinculado a las cloacas del Estado negó que ofreciese vender el citado pendrive al ex número dos de la Policía aunque contó que una persona, apodada Robin, le dijo que podía conseguir por dinero documentación sobre los Pujol.

Por su parte, la versión dada en sede judicial por los agentes procesados -que van a ser juzgados por estos hechos- era que el material almacenado en el dispositivo USB procedía de la agencia de detectives Método 3 de Barcelona.

Tal y como informó este medio, el primogénito de la familia Pujol, Jordi Pujol Ferrusola, que ejerce de acusación contra Pino, ha solicitado una pena de dos años y medio de prisión para el ex DAO y Bonifacio Díez como autores de un delito de descubrimiento y revelación de secretos. En el escrito de acusación, su defensa afirma que “a los fines de descubrir secretos personales, familiares, económicos, empresariales y patrimoniales de Jordi Pujol Ferrusola y de las sociedades mercantiles de las que este es socio y administrador, en fecha desconocida y por autores también desconocidos, se produjo el apoderamiento de la totalidad de su vida informática respecto del período 1996 a 2002”.