La cena de inauguración del Mobile World Congress (MWC) ha vuelto a convertirse en objetivo prioritario del independentismo. CDR y las juventudes de la CUP han empezado a convocar ya en las redes protestas contra la bienvenida que la gran patronal mundial del móvil organiza cada año para dar la bienvenida a los participantes en el congreso, un evento que preside Felipe VI, y que el año pasado ya provocó fuertes disturbios en el centro de Barcelona cuatro meses después de la declaración de independencia de Carles Puigdemont.

Los CDR encaran una nueva semana de nueva tensión con el objetivo centrado de momento en la movilización para la huelga general convocada por los independentistas este jueves, Un paro que no cuenta con el apoyo de las grandes centrales, pero sí de las instituciones catalanas. El Parlament, por ejemplo, ha aplazado el pleno previsto para esta semana por imposición de los grupos independentistas.

El domingo, Felipe VI volverá a concentrar la indignación de los grupos más radicales del independentismo, que tienen en el Monarca a uno de sus objetivos favoritos. Tanto la cuenta oficial de los CDR como Arran, la rama juvenil de la CUP, han convocado a las cinco de la tarde ante el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) para protestar contra la presencia del jefe de Estado en el evento.

Previsiblemente la convocatoria del MWC volverá a ofrecer al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la «oportunidad» de desairar al Rey. Hace un año, sin inquilino en el Palau de la Generalitat, Colau y Roger Torrent fueron los máximos representantes institucionales en el encuentro, al que acudieron tras el besamanos para evitar saludar a Felipe VI

Precedente de Tarragona

En cuanto a Torra, el presidente catalán protagonizó el pasado verano una crisis institucional con la jefatura del Estado al negarse a acudir a la inauguración de los Juegos del Mediterráneo en Tarragona por la presidencia del Rey.

Tras fuertes presiones de los sectores económicos y las instituciones locales, Torra accedió a acudir a la inauguración, pero anunció la ruptura oficial de relaciones institucionales con la Monarquía y aseguró que Felipe VI no sería invitado a ningún acto organizado por la Generalitat. Asumía, eso sí, que no pueden vetar al Rey en actos organizados por otros, como es el caso de la cena de bienvenida del MWC.