Elisenda Alamany ha formalizado hoy su salida del grupo de Cataluña en Común-Podemos (CatEC) con el anuncio velado de un nuevo partido soberanista que recoja al sector de los comunes descontento con la supuesta tibieza del partido de Ada Colau en defensa del independentismo. «A partir de ahora nos ponemos a trabajar para construir una nueva herramienta» ha anunciado Alamany en el Parlament, secundada por Joan Josep Nuet, líder EUiA, referente de Izquierda Unida en Cataluña, que creó con ella hace cuatro meses la corriente Soberanistas, presumible embrión de la nueva fuerza política que aspira a construir Alamany los sectores independentistas de los comunes de Ada Colau.

Nuet -procesado como miembro de la anterior Mesa del Parlament en la causa que instruye el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña- no ha abandonado el Grupo de CatEC alegando que se debe a una decisión «más colectiva» como líder de EUiA y los comunistas, pero ha dejado claro que secunda las quejas de Alamany sobre el giro imprimido por la nueva dirección del partido desde que el anterior coordinador general, Xavier Domènech, abandonó la política el pasado septiembre.

Cuando se aprobó el ideario de CatEC -el pasado verano- recibió el respaldo de más de 5.000 personas, ha recordado la ex portavoz de los comunes. Pero tras la salida de Doménech la ejecutiva «aprobó un cambio de ideario» que supone «la renuncia a la construcción de la república catalana» ha lamentado.

Alamany ha recriminado también a sus ex compañeros que no incluyeran «ninguna mención al proceso constituyente. Es irrenunciable defender que Cataluña es un sujeto político» ha añadido para lamentar la «voluntad explicita de aguar esta posición irrenunciable para una formación que pretende ser soberanista».

Elecciones municipales

A nivel territorial «el balance aun peor» ha advertido la ex dirigente de los comunes. «El nivel de degradación del partido es peor que hace cuatro meses» ha señalado, destacando que en varias ciudades medianas en las que los comunes se hicieron con la alcaldía con alianzas con el independentismo los morados se presentarán esta vez divididos.

Ha señalado los casos de Girona, Terrassa, Manresa, Vilanova o Sant Boi como ejemplos de ciudades en los que candidaturas soberanistas pueden enfrentarse a la En Comú-Podem. «Incluso en Badalona podemos ver como se enfrentan a la alcaldesa Dolors Sabaté» ha lamentado acusando a «viejos partidos» de ocupar las siglas moradas, en referencia a Iniciativa.

Alamany ha sido especialmente crítica además con la postura defendida por el partido en la última semana, cuando el inicio del juicio a los líderes del 1-O ha coincidido con la derrota de los presupuestos generales en el Congreso y el adelanto electoral de Pedro Sánchez. «Durante el juicio el principal objetivo de los Comunes ha sido defender que los partidos que tenían a personas sentadas en el banquillo de los acusados debían aprobar los presupuestos generales del PSOE» ha lamentado, acusándolos además de hacerlo «con más agresividad incluso que el PSOE».

La diputada díscola ha recriminado a sus ex compañeros que hayan «culpado a los independentistas» de la ruptura «y no al PSOE que era el que tenía la responsabilidad de allanar el terreno a soluciones políticas». Una postura «incómoda para gran parte de los comunes» ha asegurado para justificar la ruptura oficializada hoy. «Este paso de hoy es más necesario que nunca para que el proyecto de los Comunes no muera» ha concluido.

Alamany ha respondido además a las críticas de CatEC, que la acusan de deslealtad y le reclaman que renuncie al acta de diputada obtenida en su lista. La dirigente soberanista ha denunciado «malas practicas» y una «depuración» desde que Doménech abandonó el partido y ha asegurado, en contra de lo que afirman sus ex compañeros, que «cuando se me ha pedido los excedentes de sueldo los he dado» aunque también ha aclarado que «los dos últimos meses los he aportado a la defensa de Nuet».