La huelga general con la que partidos y entidades independentistas aspiran a paralizar hoy Cataluña para demostrar que siguen contando con ese 80% del que siempre habla Quim Torra «en contra de la represión» ha sido convocada oficialmente por un sindicato de escasa implantación pero gran proyección política: la Intersindical CSC. Al frente del sindicato se encuentra desde 2013 Carles Sastre, un histórico de la peor versión del independentismo catalán: fundador de Terra Lliure y miembro del Moviment de Defensa de la Terra (MDT) fue uno de los responsables del asesinato del empresario José María Bultó en 1977, y el matrimonio Viola en 1978, reivindicado por EPOCA, grupo terrorista que en los inicios de la transición intentó a emular la lucha armada de ETA a Cataluña.

El 9 de mayo de 1977 Sastre, junto a Àlvar Valls, Montserrat Tarragó y Josep Lluís Pérez irrumpieron en el domicilio del cuñado de Bultó en Barcelona donde se encontraba el empresario junto a su hermana y su cuñado, y le colocaron una bomba en el pecho con la exigencia de pago de 500 millones de pesetas. El empresario murió horas después, al estallar el artefacto explosivo, ya solo en su casa de Pedralbes.

Sastre, junto al resto de los implicados, fue detenido el 1 de julio acusado del asesinato. Tras cinco meses en prisión se les aplicó la Ley de Amnistía y huyeron a Francia. Medio año después, Joaquín Viola y Montserrat Tarragona murieron en un nuevo atentado por el mismo método, la bomba en el pecho del ex alcalde de Barcelona. En 1985, Sastre fue detenido y condenado por la Audiencia Nacional por el asesinato de Bultó y absuelto del asesinato de los Viola -pese a que su hijo lo reconoció como una de las personas que asaltaron su casa-.

Fue condenado a 48 años de prisión por el asesinato de Bultó y a otros 18 por colaboración con banda armada y tenencia ilícita de armas, pero salió en libertad en 1996. Desde entonces ha participado en la dirección de la Intersindical CSC, cuya secretaría general ocupa desde hace cinco años.

El movimiento secesionista lo ha recuperado como un «pata negra» del independentismo catalán de primera hora. Pero su liderazgo en la huelga de hoy ha provocado también un fuerte rechazo en algunos sectores catalanes. Una de las muestras más claras, la carta de denuncia que el ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo hacía pública ayer, en la que recuerda el pasado delictivo de Sastre para concluir que «nadie con una mínima conciencia democrática debe participar en dicha huelga».

La carta, remitida por el reconocido ex fiscal a La Vanguardia, fue publicada en el apartado de Cartas de los Lectores.