La presidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández, ha respaldado este jueves a su destituido secretario general, Luis Venta, al que ha calificado de “persona veraz, comprometida y ejemplar”, a la vez que ha rechazado dimitir de un cargo para el que fue elegida por el 90 por ciento de la militancia.

Fernández ha hecho estas afirmaciones en su primera intervención pública tras la decisión adoptada el pasado martes por Génova de suspender a Venta como secretario general del partido en el Principado y como secretario nacional del área de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural tras una denuncia por amenazas por parte del portavoz popular en Gijón, Pablo González.

En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlamento asturiano, la dirigente popular, que ha eludido referirse a la posibilidad de que la dirección nacional implante una gestora en el PP asturiano, ha asegurado que cree la “tesis” de Venta, dado que su trayectoria, su compromiso y su comportamiento son “irreprochables”. Luis Venta asegura que se limitó a reenviar a González un escrito anónimo que previamente le había llegado y que se identificó como autor del envío.

Tras subrayar que tiene en Venta “la misma confianza” que el presidente del PP, Pablo Casado, en su secretario general, Teodoro García Egea, Mercedes Fernández ha señalado que su partido es “el de libertad y la transparencia” y que, por tanto, es “de perogrullo” que se deba respetar el principio de presunción de inocencia.

Además, ha recordado que Venta forma parte de la dirección nacional del PP “porque así lo decidió Pablo Casado en el último Congreso nacional” mientras que ha rechazado responder a las calificaciones de “comportamiento indigno” y a la petición de depurar responsabilidades “al más alto nivel” realizadas por la candidata a la Presidencia del Principado, Teresa Mallada.

Fernández ha incidido en que desea y hará “todo lo posible” para que Casado sea el próximo presidente del Gobierno al igual que hizo con José María Aznar y Mariano Rajoy por lo que, a su juicio, “todas las iniciativas que se aparten o emborronen” ese objetivo constituyen “una equivocación en sí misma”. La dirigente popular ha calificado de “ejemplar” el silencio que ha mantenido y de “impecable” su actuación desde que el pasado 7 de enero tuvo conocimiento de que Mallada sería la candidata en las elecciones autonómicas.