Pedro Sánchez no quiere acabar su mandato sin una de las medidas que ha repetido hasta la saciedad incluso antes de llegar al cargo: la exhumación del dictador Francisco Franco. Éstas son las cinco claves del procedimiento:

  • 10 de junio. Según ha informado la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de este viernes, la exhumación de Franco tendrá lugar el 10 de junio para garantizar la limpieza y seguridad de los procesos electorales.
  • Después de las elecciones. La fecha elegida por el Gobierno, el 10 de junio, responde sobre todo al respeto a los procesos electorales, según ha justificado Calvo, pese a que su anuncio se ha producido en plena campaña. El 10 de junio ya habrán pasado tanto las elecciones generales, como las europeas, autonómicas y municipales.
  • Panteón de Mingorrubio. Una de las principales polémicas en las que se ha visto envuelto el Gobierno tras su decisión de sacar al dictador del Valle de los caídos es el lugar del traslado del cuerpo. La familia Franco se ha mostrado rotunda en llevarle a la madrileña Catedral de La Almudena, donde también se encuentra su hija, Carmen Polo. No obstante, el lugar escogido por el Ejecutivo es el panteón de Mingorrubio, en el cementerio de El Pardo.
  • Sin cámaras. Ni el levantamiento del cadáver ni su traslado a El Pardo podrán contar con la presencia de medios de comunicación y “se adoptarán las medidas necesarias para evitar el uso de medios de captación y reproducción de imagen y sonido”, según ha avanzado el Gobierno. Sí podrán estar presentes los familiares y a celebrar una ceremonia religiosa íntima durante la reinhumación
  • La familia, en contra. Después de que el Gobierno anunciara en el Consejo de Ministros del 15 de febrero la exhumación de Franco, aunque sin fecha concreta ni lugar, dio la oportunidad a la familia a escoger un emplazamiento donde enterrar los restos. No obstante, los nietos del dictador desoyeron al Ejecutivo e interpusieron un recurso contencioso-administrativo ante el Alto Tribunal y solicitaron la suspensión cautelar del citado acuerdo, instando al Gobierno de Pedro Sánchez a no ejecutarlo hasta que resuelva el Supremo. La familia considera que el acuerdo del Consejo de Ministros es “nulo de pleno derecho por ser claramente contrario a la ley y lesionar gravemente sus derechos fundamentales”.
  • Rechazo del prior. Santiago Cantera, prior de la abadía del Valle de los Caídos, se ha mostrado en contra de la decisión del Gobierno desde el principio. El traslado de los restos mortales del dictador por “razones políticas o ideológicas” constituye un “ejercicio de arbitrariedad, de discriminación y de irracionalidad”, según el monje, que solicitó al Ejecutivo que descartara la exhumación en otro Consejo de Ministros por carecer de autorización eclesiástica, no haber alcanzado el consenso con la familia y por recurrir para su tramitación a una norma “inconstitucional”.
  • Dudas sin resolver. La ministra no ha aclarado aún si exhumará el cuerpo del dictador sin intentar conseguir la autorización eclesiástica, si eludirá la respuesta del Tribunal Supremo, qué pasará con las otras 192 personas fallecidas después de la Guerra Civil que siguen en el Valle y la urgencia de esta medida estrella de Pedro Sánchez 44 años después de la muerte de Franco.