Las sedes de Ciudadanos y del PP en Barcelona han amanecido este martes con pintadas de color lila y el mensaje Por nuestros cuerpos no pasaréis, firmado como Arran, el grupo juvenil anticapitalista vinculado a la CUP. Fuentes de Ciudadanos han explicado que, sobre las 00.50 horas un grupo de encapuchados ha atacado las instalaciones de la calle Balmes y, además de verter pintura, han roto los cristales de acceso a la sede, por lo que prevén presentar una denuncia.

El líder del partido naranja, Albert Rivera, ha mostrado su apoyo a los compañeros de Barcelona y ha pedido que el Estado retire las subvenciones a la CUP por estos actos vandálicos. «¿Tiene que cobrar dinero público un partido que reivindica el ataques contra otro partido», ha cuestionado en su visita a la Fundación ONCE del Perro Guía. En este sentido, ha destacado que los ataques se producen por parte del último partido de Cataluña hacia el principal partido autonómico: Ciudadanos.

Pese a que el acto ha sido reivindicado por Arran, Rivera ha sido rotundo: «Todo el mundo sabe que Arran son las juventudes de la CUP», por lo que ha mostrado la necesidad de abrir un debate sobre la financiación de los partidos que no respetan la ley y que además «utilizan la violencia» para «romper la democracia».

«No nos callarán»

La líder del partido en Cataluña, Inés Arrimadas, ha lamentado que «los fascistas vuelven a atacar la sede de Ciudadanos en Barcelona rompiendo cristales, haciendo pintadas y lanzando pintura». «Vuestras amenazas, insultos y señalamientos no nos callarán. Seguiremos defendiendo la democracia, la unión y la libertad», ha publicado en Twitter.

También el portavoz de Ciudadanos en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha apuntado al independentismo como autor y en un mensaje de la misma red social ha deplorado que estas acciones las sufren «los demócratas en Cataluña». «Esta es la verdadera cara del separatismo; señala y acosa al que piensa diferente», ha afirmado el líder naranja.

En el caso del PP, han lanzado pintura contra la persiana de la sede de la calle Urgell y han dejado el mismo mensaje que en la sede de Cs, también firmado como Arran, han detallado fuentes populares a Europa Press. La portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, ha difundido la acción en Twitter: «Por mucho que la kale borroka nos ataque, señale o amenace, no nos vamos a callar. Los enemigos de la democracia y la libertad quieren expulsarnos de nuestra tierra, pero no lo conseguirán», ha añadido.