Todas las encuestas pronostican una victoria electoral del PSOE en las elecciones generales del próximo 28 de abril. De confirmarse, sería la séptima vez que el Partido Socialista gana los comicios en España tras los cuatro consecutivos de Felipe González y los dos de José Luis Rodríguez Zapatero.

Aun así, la victoria será pírrica comparada con las que el partido maneja en su histórico. Hasta el momento, el triunfo más modesto del PSOE se produjo en 1993, con 159 diputados. Ninguna encuesta les sitúa ahora cerca de esa cifra y las más optimistas les conceden un máximo de 130, resultado similar al del Partido Popular en 2015 y 2016.

La fragmentación del espacio político ya hace inviables mayorías como la de Felipe González en 1982, respaldada por 202 diputados. Y empuja al PP hacia un resultado previsiblemente histórico, pero por abajo. El PP nunca ha bajado de los 105 escaños y muy pocos sondeos se atreven a ver ahora al partido de Pablo Casado por encima de 100.

Serán elecciones relevantes también para Unidos Podemos y Ciudadanos, que tratarán de consolidar sus posiciones y resistir a la irrupción de Vox, que conseguirá representación por primera vez. A eso mismo aspiran el PACMA o la formación independentista Front Republicà, que querrán compartir espacio en el Hemiciclo con partidos nacionalistas clásicos y otros que apuntan a regresar a la vida política nacional como el Bloque Nacionalista Gallego (BNG).