Política

Valls propone aumentar la edificabilidad y promete 20.000 nuevas VPO en 8 años

El candidato defiende la necesidad de colaboración público-privada que ve imposible con el populismo de Colau

Manuel Valls.

Manuel Valls. EP

Manuel Valls ha prometido este miércoles la construcción de 10.000 viviendas sociales en Barcelona en los próximos ocho años, y otras 10.000 en el conjunto de Área Metropolitana. En la reñida disputa por la alcaldía de Barcelona, todos los candidatos tienen claro que vivienda y seguridad son las grandes cuestiones, porque son los dos primeros problemas para los barceloneses, según el barómetro municipal. Y Valls se ha sumado a la puja iniciada hace tres días por el candidato de ERC, Ernest Maragall, con la promesa de 15.000 viviendas protegidas.

El candidato ha defendido su propuesta desde la necesidad de colaboración público-privada que ve imposible con el «populismo de Colau» o el «independentismo de Maragall», pero avisa que si es necesario también impondrá multas a los grandes propietarios inmobiliarios por los pisos vacíos.

En una campaña en la que ha dejado claro que no piensa rehuir el cuerpo a cuerpo con sus principales rivales, Valls no se ha limitado a explicar su oferta, sino que ha intentado dejar claro por qué su candidatura es más fiable que la de sus dos principales rivales para solventar el problema de la vivienda.

«La vivienda es, junto a la seguridad, el gran fracaso de Ada Colau» ha apuntado Valls, quien le ha recordado a la alcaldesa su papel de activista como líder de la PAH. «Ella es la responsable de que muchas familias no tengan la vivienda que les prometió» ha advertido para prometer soluciones a esas familias «que abrazaron el mensaje populista de Colau, ahora ya saben que el populismo promete mucho pero no acostumbra a cumplir nada.

Valls tacha a Maragall de demagogo y advierte que «una Barcelona independentista no podrá contar con el sector privado»

Respecto a Maragall, ha criticado su promesa de 15.000 pisos en ocho años, asegurando que «los expertos lo consideran irreal. Yo diría que es electoralista y demagogo» ha añadido, convencido de que «una Barcelona independentista no podría contar con el sector privado» que considera imprescindible para solucionar el problema de la vivienda.

«Ser activista es una cosa, ser servidor publico otra», ha añadido. «Colau quería cambiar Barcelona y la sociedad en general pero es incapaz de gestionar y mejorar el día a día de los problemas de los barceloneses: seguridad, vivienda y movilidad» por lo que su juicio «Barcelona necesita un cambio que no pueden ofrecer el populismo de Colau ni las tesis independentistas de Maragall».

En este sentido, ha señalado el incremento del 40% del precio del alquiler y la caída a una cuarta parte de las inversiones inmobiliarias en los últimos dos años -«mientras Madrid ve como crece la inversión»- y ha argumentado en el contexto político la la diferencia entre ambas ciudades. «Con el proceso independentista y el populismo en el Ayuntamiento no hay inversión privada, sin inversión privada y un mercado estable no hay vivienda asequible».

Más edificabilidad y densidad

Para revertir esta situación ha propuesto construir más vivienda de la mano del sector privado, con empresas mixtas que sigan el ejemplo de los países nórdicos, y aumentar la edificabilidad y densidad demográfica de la capital catalana. «Sino» ha advertido, «Barcelona se encaminará a la decadencia demográfica» que, a su juicio, está condenada con las políticas «maltusianas» de Ada Colau.

Además, ha propuesto convertir la política de vivienda en competencia metropolitana, convencido de que es un problema que solo se puede solucionar implicando a toda la conurbación de Barcelona. Y ha reclamado un «gran pacto estatal por la vivienda».

Comentar ()