Gonzalo Boye ( Chile, 1965) se ha convertido en el eje de la estrategia de defensa internacional de Carles Puigdemont y el resto de los ex miembros del Govern fugados tras la declaración unilateral de independencia. Como un director de orquesta, ha coordinado equipos jurídicos en Bélgica, Alemania, Escocia y Suiza para tejer una estrategia común que ha servido para mantener al ex president fuera del alcance de la Justicia española. Ahora lo explica en su particular crónica del proceso, titulado con la expresión usada horas antes de que la justicia alemana les diera parcialmente la razón en uno de sus más famosos tuits “…Y ahí lo dejo”.

Pregunta.- En su libro es muy critico con la justicia española, pone en cuestión que sea una justicia democrática.

Respuesta.– No soy crítico con la justicia española, soy crítico con las dos altas instancias jurisdiccionales de la justicia española, que es distinto. Hay más de 5.000 jueces en España que con escasos recursos todos los días sacan adelante sus juzgados y son jueces tremendamente capacitados. Todos los días España cursa euroordenes a diferentes países y esas euroordenes llegan siempre a buen puerto. La cursan la Audiencia Nacional (AN) y el Tribunal Supremo (TS) y no llegan a buen puerto porque están abusando del sistema de euroorden. Cuando digo que en los países democráticos la justicia funciona de otra forma es porque ante igualdad de casos tenemos resoluciones totalmente discrepantes. Eso es vulnerar la seguridad jurídica, y los ciudadanos tienen derecho a tener una seguridad jurídica. Eso no pasa a otros niveles judiciales, y por supuesto no pasa fuera.

P.- ¿Por qué cree que eso es así en la Audiencia Nacional y el Supremo?

R.- Al poder judicial le faltan los check and balance externos. El CGPJ son ellos. En las últimas legislaturas solo se ha legislado para enquistar el problema, para protegerles más y que no exista ningún tipo de responsabilidades. Todos sabemos que cuando alguien es inocuo a la exigencia de responsabilidad tiende a abusar de su poder.

P.- Acusa a Llarena de no saber utilizar la euroorden y de cometer errores incomprensibles para la fiscalía belga.

R.- El juez Llarena ha ido instalando una serie de relatos. Cuando retira la primera euroorden, se dice que es un gran estratega y que va a profundizar en la instrucción. Ese motivo no se ha usado jamás por ningún juez para retirar una euroorden. Vuelve a cursar la euroorden y ahí tenemos el resultado en Alemania. El fiscal belga le remite un escrito de colega a colega y le advierte de que hay un error en la euroorden. La respuesta de Llarena va a pasar a los anales del sistema de euroorden por su arrogancia. Cuando no sólo no se le ayuda, sino que se le abronca y maltrata, por razones que desconozco, el fiscal belga dice que no puede apoyar la euroorden porque no cumple con las normativas europeas ni con las belgas.

Llarena no ha estado a la altura jurídica de un caso que será contrastado por distintas jurisdicciones”

P.- ¿El juez Llarena es incompetente?

R.- Ha sido jurídicamente incompetente porque no era el órgano competencial correcto para investigar estos hechos. Es incompetencia judicial, no me refiero al sentido coloquial del término. Y no ha estado a la altura jurídica de un caso de estas características que iba, por naturaleza, a ser contrastado por distintas jurisdicciones.

P.- ¿La prisión preventiva de los procesados por el TS les ha facilitado las cosas a la hora de rebatir las euroordenes de extradición?

R.- La prisión provisional en Europa es una medida absolutamente excepcional que se adopta de manera restrictiva. Aquí hay gente que lleva 18 meses, un año en prisión provisional y en ninguno de ellos se da los supuestos para mantenerla. Primero la Audiencia Nacional y después el Tribunal Supremo se han equivocado en eso y nos han cargado de argumentos una vez más.

P.- Ese criterio valdría para los procesados de la Gürtel. Algunos han batido récord de prisión preventiva.

R.- Sí, sin duda. Correa estuvo mucho tiempo en prisión preventiva y a fecha de hoy siguen apareciendo pruebas que estaban ocultas. Creo que cuando hay ocultación de pruebas y una interferencia en la investigación se puede adoptar de forma limitada. Pero yo ejerzo la acusación particular en algunos de esos casos y nunca he pedido prisión provisional, porque creo que debe ser la última medida y aquí estamos acostumbrados a que se adopte la prisión provisional para empezar a investigar.

P.- Menciona reiteradamente en su libro al “padrino de Llarena” ¿Quién es?

R.- Ya se descubrirá, lo he dejado exprofeso así. En este libro cuento lo que puedo contar.

P.- ¿Por qué debería prosperar la denuncia contra el juez Llarena en Bélgica?

R.- Nosotros presentamos una demanda por un hecho muy concreto: Oviedo. El Poder Judicial le forzó la mano al Gobierno para que le prestara defensa alegando la inmunidad de jurisdicción. Creemos que dentro de la Unión Europea no es esgrimible, y cuando se ha metido el Estado hemos podido ampliar la demanda a muchos más hechos. Fuimos por un tema, y una vez más se han equivocado y nos han permitido ampliar la demanda. Va a prosperar porque no se está entendiendo que el espacio jurídico común hace que muchas instituciones clásicas del derecho internacional no rijan.

Las defensas deberían usar la resolución de la justicia alemana, es un elemento fundamental en una estrategia global”

P.- ¿Lamenta que las defensas del procés no utilicen ante el Tribunal Supremo la negativa de Alemania a extraditar a Puigdemont por rebelión?

R.- Creo que deberían usarla, porque es un gran logro y porque es un elemento fundamental en una estrategia global a nivel europeo. Cuando el juez Marchena se enfada y prohíbe que se hable de la sentencia alemana por parte de Félix Von Grundbergm lo hace porque sabe que tenemos razón en una cosa: unos mismos hechos no pueden ser delito en un Estado de la Unión y no en otro. Se sometió a la valoración ante la justicia alemana los hechos objeto de acusación en España, y la justicia alemana descriminalizó lo que aquí se está criminalizando. Si se admite la tesis del Supremo de que estos hechos que no son delito en Alemania lo son aquí, lo que se está atacando es un principio fundamental de la Unión Europea, la libre circulación.

P.- ¿Cataluña es una colonia?

R.- Se le está tratando como tal. Se está criminalizando cualquier intento político de establecer un proceso para elegir si quieren seguir formando parte del Estado español. No solo se centraliza el poder sino que se reprime la voluntad de las minorías -catalana, vasca, gallega o la que sea-. Me recuerda los procesos coloniales intra estatales. No cabe duda de hay un solo Estado, pero tiene distintas naciones, lo reconoce la Constitución. ¿Todas esas naciones tienen obligatoriamente que estar vinculadas a ese Estado? Yo creo que es algo que hay que preguntarles, como en el caso de Escocia.

P.- Gran Bretaña no es ahora mismo un ejemplo de solidez política.

R.- Por el referéndum del Brexit. Pero la semana pasada se han manifestado miles de personas por Londres y nadie les ha acusado de rebelión o sedición. Ya veremos si hay un segundo referéndum y ya veremos cuanto tiempo dura ese gobierno. Pero yo pongo el caso del referéndum escocés que creo que fue una solución política.

P.- Usted me está haciendo una trampa. Los procesados no lo son por convocar manifestaciones sino por convocar un referéndum desoyendo las advertencias del Tribunal Constitucional.

R.- Eso se llama delito de desobediencia, que no lleva penas de cárcel. Cómo se llega de la desobediencia, que solo lleva pena de inhabilitación y multa, a 25 años de cárcel. Lo explicó el otro día Tácito (el coronel Baena de la Guardia Civil ha sido acusado por las defensas de ser el responsable de esta cuenta de twitter crítica con el independentismo), planificándolo y poniéndoles a investigar el procés desde 2015.

P.- Independientemente del tiempo que lleven investigando, los hechos están ahí.

R.- Eso es lo antidemocrático. En los países democráticos se investigan hechos, no ideas o personas. Empezar en el 2015 a investigar lo que ha podido pasar en 2017 es muy grave. Baena ha abierto la mejor línea de defensa que había en este juicio porque ha demostrado que antes de que Carles Puigdemont fuera presidente ya se les estaba investigando. Se estaba criminalizando no lo que iban a hacer sino lo que habían planteado hacer.

La condena por desobediencia es planteable”

P.- ¿Una condena por desobediencia y malversación sería justa en su opinión?

R.- La condena por malversación no puede ser aceptable, he revisado las pruebas y no veo la malversación por ningún lado. Si me habla de desobediencia, es un debate jurídico a plantear sin problemas. Si se produjo el delito de desobediencia y si había una excusa absolutoria o no la había.

P.- ¿Sigue creyendo que la sentencia del Supremo está escrita?

R.- El resultado final sí. Habrá matices, pero el hecho de que estén todos en prisión es un claro síntoma de por dónde irán los tiros.

P.- ¿Condena por rebelión?

R.- No creo que la condena venga por rebelión pero va a ser una condena dura. El derecho se puede forzar, pero tanto es muy difícil. Buscarán un encaje, pero van a ser muchos años.

P.- ¿Marchena está presidiendo el juicio forma parcial, como aseguran las defensas?

R.- Está presidiendo el juicio de forma parcial y gestionando los medios de forma excelente. Su relato se ha instalado en muchos medios. Todo son loas sin analizar si ha podido cometer el más mínimo error. Nadie tiene un desempeño tan brillante que no admita ni una sola critica. Ha gestionado muy bien los medios, pero un tribunal no está para eso. Marchena se va a dar cuenta en unos años de cuan mal se han hecho determinadas cosas en este juicio que tanto le loan. Cuando llegue la respuesta de los tribunales internacionales.

Marchena preside el juicio de forma parcial y gestiona los medios de forma excelente”

P.- ¿Se refiere a la decisión de no visionar los vídeos durante los interrogatorios?

R.- Sí, o cuando dice que no se puede interrogar sobre los atestados. Si se ha presentado un atestado que es una denuncia en juicio habrá que ratificarlo y habrá que interrogar sobre ello. Eso se hace todos los días en todos los juzgados de España. Eso es sorprendente.

P.- ¿Ustedes consiguieron imponer su relato en los medios belgas, alemanes y escoceses?

R.- Nosotros no hemos impuesto nuestro relato porque no tenemos medios para hacerlo. Los medios se han ido dando cuenta de los hechos a medida que sus jurisdicciones iban resolviendo. Nosotros no hemos usado los medios del Estado para ello como hace el Supremo. Aquí todo se ha hecho con la capacidad de los abogados, pero evidentemente cuando se monta la charlotada de retirar una euroorden a los medios extranjeros les llama la atención.

Cuando se monta la charlotada de retirar una euroorden a los medios extranjeros les llama la atención”

P.- En el juicio estamos viendo dos estilos de defensa, una más técnica, la que ejerce Xavier Melero, y otra más política por la que han apostado Andreu Van den Eyne y Jordi Pina.

R.- Eso es un relato. El que se defiendan de vulneraciones de derechos fundamentales es tremendamente técnico, y aquí lo interpretan como alegato político. Y el que se defienda en base a hechos es también técnico. La diferencia es que basarnos en discutir solo los hechos tiene un recorrido muy corto, no hay posibilidad de recurso posterior. El TC no revisa hechos, revisa derechos, pero si no se ha alegado ante el Supremo capo mi defensa en ese punto. Una defensa tiene un recorrido más corto que la otra pero las dos son eminentemente técnicas.

P.- ¿Ha convertido a los abogados que han participado en la defensa internacional de Puigdemont en activistas del procés?

R.- Aamer siempre ha sido un abogado muy comprometido políticamente. Pero yo he estado poniendo en contexto durante horas a los Schomburg y no habrá una declaración de ellos que se salga del contexto jurídico. O Christophe Marchand.

P.- ¿Por qué tuvo tan claro que quería participar en este proceso cuando le llamó Jaume Asens?

R.- Desde el primer momento tuve claro que iba a ser el litigio estratégico de Europa. Era una situación inédita en la Europa moderna y es un juicio en el que se pueden desplegar una serie de elementos técnicos por los que a cualquier abogado que se precie le gustaría estar.

P.- ¿Cómo valora la candidatura electoral de Jaume Alonso Cuevillas?

R.- Jaume hecho lo que le apetecía, son decisiones muy personales. Ha decidido dar ese paso, le deseo toda la suerte y estoy convencido de que lo va ha hacer bien. Ya era buen jurista, nada impide que sea un buen legislador.

P.- Parece que Carles Puigdemont ha conseguido volver a hacerse unas listas a medida.

R.- No creo que se hayan hecho a medida, pero yo siempre me he mantenido escrupulosamente al margen de la política que practican mis defendidos.

P.- ¿Por qué debería prosperar la denuncia contra el juez Llarena en Bélgica?

R.- Por las actuaciones tanto suyas como del propio poder judicial. Nosotros presentamos una demanda por un hecho muy concreto: Oviedo. El Poder Judicial le forzó la mano al Gobierno para que le prestara defensa alegando la inmunidad de jurisdicción. Nosotros creemos que dentro de la Unión Europea no es esgrimible, y cuando se ha metido el Estado hemos podido ampliar la demanda a muchos más hechos. Nosotros fuimos por un tema, una vez más se han equivocado y nos han permitido ampliar la demanda. Va a prosperar porque no se está entendiendo que el espacio jurídico común hace que muchas instituciones clásicas del derecho internacional no rijan. Yo creo que vamos a ganar.