El vicepresidente de la Generalitat y número dos de ERC, Pere Aragonés, ha asegurado hoy que Pedro Sánchez «nunca» ha aceptado la celebración del referéndum de independencia, pero ha advertido también que ese sigue siendo su objetivo: «es lo que tenemos que ir a ganar».

Aragonés ha añadido así presión al presidente del Gobierno, muy cuestionado ya en este ámbito por las polémicas declaraciones del líder del PSC, Miquel Iceta, en el sentido de que si un 65% de los catalanes apoyara la independencia «la democracia deberá encontrar un mecanismo encauzarlo».

Aragonés se ha remitido al hecho de que el Estatut catalán fue modificado por el Tribunal Constitucional tras su ratificación en referéndum para argumentar que los catalanes están sometidos a «un ordenamiento jurídico que no tiene el consentimiento de la ciudadanía». Y en este contexto, ha señalado que los socialistas «saben que hará falta una respuesta, que algún día se acabará votando alguna cosa».

Pero también ha dejado claro que Pedro Sanchez «nunca ha dicho», tampoco en las negociaciones y conversaciones privadas mantenidas en los últimos meses, «que esto sea un referéndum de independencia». «Sino no estaríamos aquí» ha ironizado Aragonés, «es lo que tenemos que ir a ganar» porque «es evidente que Sánchez hoy por hoy no lo ve así».

«La solución democrática que se plasmó en el documento de Pedralbes» ha reconocido el vicepresidente catalán, implica para el Govern un referéndum de independencia, mientras lo que se plantea el Gobierno es uan consulta sobre un nuevo estatuto. Aragonés ha reconocido la disyuntiva pero ha asegurado también que insistirán en la exigencia del referéndum de independencia.

Suplemento de crédito

Por otro lado, el Gobierno catalán ha aprobado hoy por decreto la ampliación del crédito a la Generalitat por un total de 814 millones de euros para atender a los aumentos salariales de los trabajadores públicos, las nuevas contrataciones y la recuperación de pagas extras comprometida con los sindicatos.

Un monto que el Govern confía en financiar con el Fondo de Facilidad Financiera y los adelantos a cuenta de la financiación autonómica. Unos pagos que el Govern situa en los 700 millones de euros adicionales, pese a que el Gobierno no ha hecho públicas todavía las cifras de la financiación autonómica para 2019.

El vicepresidente económico de la Generalitat, Pere Aragonés, ha criticado en este sentido la postura de la ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, a la que ha acusado de «actuar como Montoro» en referencia a su antecesor en el Gobierno del PP. «El Gobierno está jugando con el calendario» ha denunciado el dirigente republicano, «porque cree que lo que toca por ley a otros gobiernos puede ser objeto de negociación, cuando saben que no lo es».

Aragonés se ha referido al antecedente del último Gobierno de Felipe González, que en 1996 no pudo aprobar presupuestos pero sí aprobó un  decreto ley actualizando financiación autonómica y ha recordado a Montero que «es lo que pedía cuando era consejera» de la Junta de Andalucía.

Ese suplemento de crerédito de 814 millones de euros se destinará, según Aragonés, a pagar el 40% de la paga extra de los funcionarios de la Generalitat pendiente de 2013, las ampliaciones de personal en educación y sanidad acometidas en el último año y los aumentos de sueldo a los trabajadores públicos del 1% y el 1,7% de los dos últimos ejercicios.