El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha reunido este miércoles en Sevilla con el exdirigente estadounidense, Barack Obama, que acude estos días como invitado especial a la Cumbre Mundial del Turismo, que se celebra en la ciudad hispalense. Los dos políticos han hablado sobre cambio climático e inmigración, según un comunicado hecho público por Moncloa, que ha destacado el “enfoque humanista” del encuentro.

“Los progresistas sabemos que para hacer frente a desafíos globales, como el cambio climático, se necesitan herramientas multilaterales. Hoy he compartido con Barack Obama un interesante intercambio de ideas sobre la lucha contra el calentamiento global”, ha escrito Sánchez en su cuenta de Twitter.

Esta ha sido la segunda reunión entre Sánchez y Obama desde que el líder socialista llegó a la Moncloa. Antes, ya habían hablado una vez, en julio de 2016, durante una breve visita a España del entonces presidente de Estados Unidos.

El año pasado, al mes de tomar posesión como presidente del Gobierno, Sánchez se reunió con Obama en un hotel de Madrid aprovechando que éste asistió a la Cumbre de Innovación Tecnológica y Economía Circular organizada por la Advanced Leadership Foundation (ALF). También entonces el Gobierno habló de sintonía en asuntos como cambio climático, energías renovables, migración e igualdad de género.

Obama está siendo la gran estrella del evento, hasta el punto de que decenas de invitados y ponentes de la Cumbre han rellenado una solicitud para hacerse una fotografía junto al expresidente de Estados Unidos, algo a lo que tienen acceso con una tarjeta especial. Esta foto se ha convertido en una de las actividades más demandadas en la cita de los empresarios turísticos de todo el mundo, aunque para eso hay que pasar un férreo control, que comienza rellenando la tarjeta que se ha entregado en un sobre con documentación sobre el congreso.

La conferencia de Barack Obama cuenta con medidas de control especiales, ya que las puertas del auditorio se cerraran 15 minutos antes de comenzar, y no se abrirán mientras se esté celebrando.