Quim Torra se ha enzarzado en una discusión con Pedro Sánchez en twitter a cuenta de las declaraciones del presidente del Gobierno sobre las aspiraciones del independentismo en Cataluña. El presidente de la Generalitat ha respondido en twitter al presidente del Gobierno, y lo ha hecho con unas líneas de su propio libro, «Manual de resistencia». Concretamente el pasaje en el que Sánchez explica que ofreció su apoyo a Mariano Rajoy ante las dudas del entonces presidente sobre la oportunidad de aplicar el 155 en Cataluña. Un pasaje que ya se ha convertido en cita favorita de los partidos independentistas durante la pre-campaña.

«No es no. La independencia no es posible» afirma Sánchez en su perfil oficial de twitter como resumen de su entrevista en Telecinco. Y el presidente de la Generalitat le responde con su apoyo al 155. Las elecciones generales han convertido a dos ex socios como Pedro Sánchez y Quim Torra en rivales directos -electoralmente hablando- en Cataluña. Pero sobre todo en un referente que hay que borrar de su pasado político inmediato.

Así, en Telecinco el presidente del Gobierno evitó pronunciarse sobre si pretende indultar a los líderes del proceso independentistas en Cataluña que están siendo juzgados en el Tribunal Supremo, una medida que muchos de los procesados y sus entornos esperan. Pero eso no fue suficiente para mantener un pacto de no agresión entre socialistas e independentistas.

Si al líder del PSOE le interesa desvincularse al máximo de los independentistas para mantener intactas su expectativas de voto en el conjunto de España, para Torra es perentorio señalar a los socialistas como un socio más del «tripartito del 155», puesto que el PSC lidera las encuestas en Cataluña.

Mejor polémica con Sánchez que debate sobre su derrota en el Parlament

Además, para Quim Torra es mucho más conveniente hoy redirigir la atención pública hacia una nueva polémica con el presidente del Gobierno que dejar que siga el debate sobre su derrota parlamentaria de ayer. La victoria de PSC, PP, Cs y Comunes en el Parlament -con el apoyo por omisión de la CUP- a la hora de exigir elecciones anticipadas al presidente de la Generalitat es la ratificación de la debilidad parlamentaria de Torra, que ha perdido el apoyo de comunes y antisistema.