El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, ha vinculado este sábado el asesoramiento que el «germen de Podemos» -la Fundación CEPS- dio hace 10 años al Gobierno de Venezuela con que «ahora» la policía de ese país «esté matando por la calle a jóvenes opositores».

Durante su intervención en el mitin de su partido en Salamanca, Casado ha rechazado que, con estos antecedentes, el dirigente de Podemos, Pablo Iglesias, pueda aspirar a convertirse en ministro del Interior de un futuro gobierno. «Habrá que evitarlo», ha resumido Pablo Casado sobre esta posibilidad

Durante su intervención también ha atacado al Gobierno por recibir los votos de Otegi y estar «pactando» con «terroristas» para la aprobación de los decretos en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, tras lo que observa al dirigente de Bildu «riéndose» y reprochando al Estado la «guerra sucia del GAL».

Ha acusado a la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, de tratar de «lavar su conciencia» al pedir a Bildu que pidan «perdón» por los atentados terroristas de ETA, y a cambio haber recibido del partido vasco «el gran sopapo» de la contestación sobre la «guerra sucia».

Casado ha sostenido que el PSOE «no es capaz de mirar a sus víctimas a la cara y explicarles por qué reciben los votos de Arnaldo Otegi» ni de «poner orden en Cataluña» y «acabar con la farsa independentista que está destrozando la sociedad, alentando la ‘kale borroka’, haciendo que la gente se tenga que marchar de Cataluña».

Líneas maestras de su programa

Casado ha dado a conocer las líneas programáticas de los populares en materia educativa, en un mitin en el Teatro de la Plaza de Santa Teresa de Salamanca, que se ha llenado y que ha contado con las intervenciones del presidente del PP en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, la número tres al Congreso por Madrid, Edurne Uriarte, el presidente provincial, Javier Iglesias, y el cabeza de lista a la Cámara Baja por Salamanca, José Antonio Bermúdez de Castro.

Sobre sus compromisos en educación, el candidato a La Moncloa ha comenzado con su defensa de la «libertad de elección» y acabar así «con las zonas, con los códigos postales», y que «cada familia lleve al niño al colegio que quiera».

A continuación, Pablo Casado ha defendido las pruebas para los alumnos al final de cada ciclo y que en Bachillerato sea «vinculante», y «garantizar que el castellano sea lengua vehicular en toda España».

También, en su intervención en Salamanca, ha apostado por unas «materias troncales» que «se estudien en todas las zonas» y reforzar los conocimientos de humanidades junto a las matemáticas, la tecnología, la ciencia y la ingeniería.

Casado ha continuado con su apoyo al bilingüismo en inglés y la «educación en libertad» con su defensa de la concertada y la especial para las personas con algún tipo de discapacidad si así lo quieren; además de su respaldo a la educación rural, para «dar facilidades» a las familias y que se queden en sus pueblos si así lo desean.

En el apartado de «prestigiar la profesión docente», ha reseñado que «un país se mide por la calidad de su profesorado» y ha mostrado su respaldo a que «en España haya un Mir educativo para seleccionar a los mejores».

Finalmente, además de recordar su apuesta por la «conciliación», ha subrayado el interés por la formación dual, «prestigiar» la Formación Profesional dual y que las empresas traten de «participar en el desarrollo» también de los alumnos en la etapa universitaria.