El pleno del Parlamento andaluz ha abierto este jueves la puerta a reformar el Estatuto de Autonomía para suprimir los aforamientos políticos al tomar en consideración la propuesta de PP y Ciudadanos, que ha contado con el respaldo de Adelante Andalucía y Vox y la abstención del PSOE, que ha cargado duramente contra la marca de Podemos en Andalucía por votar junto a la «ultraderecha».

«¿Les parece razonable votar con una fuerza política que quiere acabar con el Estatuto y la autonomía andaluza?», ha dicho el portavoz socialista Mario Jiménez, que ha arremetido contra el grupo encabezado por Teresa Rodríguez por su «absolutamente impresentable actitud cómplice» con Vox y el gobierno andaluz.

Una ‘obligación moral’

El portavoz de Ciudadanos, Sergio Romero, ha mostrado sin embargo su «orgullo» por defender esta iniciativa que es «una obligación moral con los andaluces» y que «debía estar aprobada hace tres años», ya que figuraba en el pacto de investidura con el PSOE en la pasada legislatura, que Cs rompió precisamente por este incumplimiento.

Ha preguntado a los socialistas si «tienen miedo» de suprimir lo que considera un «privilegio» y les ha acusado de haber pasado tres años «encerrados en el inmovilismo», además de lamentar que pidieran una reforma «más profunda» para negarse a acometerla: «Esto es modificar cuatro artículos y se llama democracia», ha sentenciado.

«Andalucía ha esperado mucho tiempo, el momento de regenerarse es hoy», ha dicho Romero, para quien suprimir los aforamientos «evitará que los vicios se asienten», algo en lo que coincide con el portavoz del PP, Toni Martín, que cree que esta «no es la panacea para solucionar la corrupción, pero puede serlo si se suma a otras medidas de regeneración que ya se están poniendo en marcha».

PSOE: el Estatuto ‘es sagrado’

El portavoz del PSOE, Mario Jiménez, se ha mostrado de acuerdo con la supresión de los aforamientos, pero ha sostenido que el Estatuto «es sagrado y necesita del acuerdo de todos», para criticar que no se haya posibilitado un debate previo y acusar a PP y Cs de «monopolizar la reforma, lo que no ha ocurrido jamás». «Se les están pegando los tics autoritarios de la ultraderecha con la que gobiernan», ha dicho Jiménez.

Ángeles Aguilera, de Adelante Andalucía, ha defendido su voto argumentando que su grupo es «demócrata» pero ha calificado la reforma como «de pacotilla, parcial e interesada», realizada «manoseando un Estatuto de Autonomía sin consenso y sin negociar», por lo que es «digna de un Gobierno pequeño incapaz de ver más allá de un debate que es de enorme calado».

Para Manuel Gavira, de Vox, la supresión de esta figura es «una oportunidad de reforzar la igualdad» y ser iguales ante la ley «es una aspiración que las sociedades avanzadas tienen que tener», por lo que ha asegurado que Vox «por coherencia, quiere ser como el resto de los andaluces».

Bajada de impuestos, también aprobada

El Parlamento andaluz también ha aprobado este jueves una bajada de impuestos que incluyen la bonificación al 99 % del Impuesto de Sucesiones y Donaciones para todos los parientes directos y una rebaja progresiva del tramo autonómico del IRPF que tendrá un impacto de 149 millones a partir del 2023, además de rebajas en impuestos como el de Actos Jurídicos Documentados

La rebaja ha sido calificada por la oposición como una bajada de impuestos «para ricos» y Vox, pese a que ha votado a favor de ella, la ha descrito como «levísima».

El Gobierno andaluz cumple 100 días en el cargo y ha presumido de logros como la auditoría encargada a la Intervención General sobre los entes instrumentales de la Junta, que ha concluido que hay duplicidades de las funciones de estas agencias con las consejerías.

El Gobierno andaluz ha garantizado que no habrá «despidos ideológicos» en esas agencias (donde PP y Cs denunciaban desde la oposición que se contrataba a «enchufados del PSOE») pero estudiará caso a caso para determinar el futuro del ente y de sus empleados.