Joaquim Forn, el candidato a la alcaldía de Barcelona por JxCat es, junto a Jaume Collboni, el que más experiencia acumula en el Ayuntamiento. Y sin embargo, su candidatura no responde a esa experiencia sino a su condición de procesado por el 1-O. Forn, número dos de Xavier Trias durante el mandato del ex alcalde convergente y regidor del ayuntamiento hasta julio de 2017, debe su elección a la voluntad de su partido de rentabilizar su imagen de “preso”. Siempre fue el favorito de Trias, pero pocos más apoyaban la candidatura de un político que consideraban demasiado “blando” para encabezar una candidatura en la capital catalana.

En julio de 2017 cambió su suerte cuando aceptó sustituir a Jordi Jené al frente de la Conselleria de Interior de la Generalitat, a dos meses de la celebración del referéndum ilegal del 1-O. Forn, independentista convencido, asumió el envite propuesto por Carles Puigdemont, se puso al frente de los Mossos prometiendo que la policía autonómica permitiría el referéndum, discurso que ahora le está pasando cuentas en el juicio del procés.

Su candidatura es sin embargo un apoyo a la auténtica aspirante a la alcaldía, la ex consellera de Presidencia Elsa Artadi. La ex mano derecha de Carles Puigdemont parte con unas expectativas demolidoras, que reducen a 4 los 10 escaños obtenidos hace cuatro años por Trias. Pero confía en que la campaña de Puigdemont a las Europeas sirva para impulsar también su candidatura en Barcelona frente al auge de ERC. De momento, la polémica suspensión de la candidatura por parte de la Junta Electoral ha vuelto a situar al ex president en el centro del debate, dando alas a unas expectativas electorales que Artadi confía en que impulsen también su campaña.

La ex consellera no lo tiene fácil. Ninguna vinculación con la gestión municipal ni con la política local en Barcelona la avalan. Y su precampaña, con un sonoro patinazo cuando reconoció en un debate televisado que no se sabía las líneas del metro, solo ha servido para reforzar la imagen de dirigente elitista y alejada de los problemas de los barrios.