El sistema de circunscripción única permite que, en las elecciones europeas, un madrileño pueda votar a Carles Puigdemont, un gallego a Oriol Junqueras o que un canario decida que lo mejor para su tierra es entregar su voto al PNV. El peculiar reglamento que rige en los comicios comunitarios también posibilita que los votantes hagan todo esto sin saber que lo están haciendo.

Lo denunció anoche en televisión el candidato de Ciudadanos, Luis Garicano, y es una práctica habitual. Las papeletas ‘trampa’ son un mecanismo común entre los partidos nacionalistas para ocultar las coaliciones en las que se integran en unos comicios en los que no obtendrían representación de otra manera. Este 26 de mayo volverá a suceder, especialmente en Galicia. Y todo de forma legal: el artículo 222 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) establece que, en las elecciones al Parlamento Europeo, las coaliciones puedan ‘territorializar’ sus papeletas pese a que la circunscripción y las listas sean únicas.

La estrategia funciona de la siguiente manera: el Bloque Nacionalista Galego (BNG) se integra en la coalición Ahora Repúblicas, liderada por ERC y EH Bildu, con Oriol Junqueras de número uno y el histórico dirigente de Batasuna Pernando Barrena como número dos.

Pero eso no lo sabrán los votantes gallegos, que cuando acudan a su colegio electoral sólo verán una papeleta con los símbolos del BNG y encabezada por Ana Miranda, Ana Bringas y Alfredo Suárez, sin rastro de Junqueras. Ello pese a que Miranda, Bringas y Suárez sean sólo los números 5, 9 y 12 de la coalición a la que representan, y pese a que sus opciones de obtener un asiento en el Europarlamento sean nulas según todas las encuestas.

Esta táctica ya fue utilizada por el BNG hace cinco años, cuando también concurrió en coalición con EH Bildu. Lo mismo pasó entonces en Euskadi: los electores, en sus papeletas, sólo veían a integrantes del partido abertzale, sin rastro de apellidos gallegos que pudieran distorsionar la candidatura. El elector informado sabía a quien escogía como representante; otros muchos miles votaron, y lo volverán a hacer este domingo, sin saber a quién estaban apoyando en realidad.

En Galicia, además del BNG, han solicitado la ‘territorialización’ de las papeletas En Marea, que integra una coalición liderada por Compromís y completada por Nueva Canarias, Més per Mallorca y la Chunta Aragonesista; y Compromiso por Galicia, que compite junto al PNV y Coalición Canaria.

En este último caso sucederá exactamente lo mismo. Los electores canarios sólo verán en la papeleta a los representantes de CC, aunque la número uno de la coalición y única persona de la lista con opción de ser elegida europarlamentaria sea Izaskun Bilbao, del PNV.

Últimas elecciones sin umbral mínimo

Ciudadanos ha asegurado en las últimas horas que presentará una proposición de ley para reformar este apartado de la LOREG y evitar las «coaliciones trampa» o su ocultación en las papeletas autonómicas. Ante las críticas de ERC, que acusa al partido naranja de querer «hacerles desaparecer».

Lo cierto es que los problemas de ERC, y del resto de partidos nacionalistas, son otros y llegaron durante la última legislatura europea desde Bruselas. El Parlamento Europeo aprobó con amplia mayoría acabar con la ausencia de umbral mínimo de entrada en las elecciones comunitarias, y obliga ya a todos los países a que, a partir de las elecciones de 2024, establezcan una barrera de entre el 2% y el 5% de los votos a nivel nacional para aspirar a obtener representación.

Será potestad de cada país miembro decidir dónde fijar este umbral, que actualmente es del 3% en las elecciones generales y del 5% en las municipales. En las autonómicas varía entre territorios. Atendiendo a los resultados de 2014, si la barrera se hubiera establecido en el tope del 5%, ERC, Ciudadanos, Bildu y Compromís se habrían quedado sin representación.