El fallo emitido este martes por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo, muy duro con las tesis del independentismo, ha generado nerviosismo en el seno de este movimiento. Especialmente entre sus representantes legales, que desde hace muchos meses tratan de mantener activas a las bases con la promesa de futuras victorias ante la justicia europea que desmonten el relato del gobierno español. Sin embargo, el primer pronunciamiento del TEDH sobre el fondo de la cuestión no ha podido ir en otro sentido más distinto.

En concreto, los diputados independentistas que formaban parte del Parlament en octubre de 2017 llevaron ante la Corte Internacional la suspensión por parte del TC del Pleno del 9-O, convocado en base a la anulada Ley del Referéndum, en el que Puigdemont debía interpretar los resultados del 1-O y, previsiblemente, declarar la independencia. Alegaban vulneraciones de su libertad de expresión y de su libertad de reunión, entre otras reclamaciones, todas ellas desechadas por el tribunal.

La suspensión, ha dicho el TEDH, perseguía objetivos legítimos de «seguridad pública», «defensa del orden» y «protección de los derechos y libertades de los demás». Afirma además Estrasburgo que la suspensión dictada por el Constitucional español era «necesaria en una sociedad democrática» y que la injerencia en el derecho de los demandantes a la libertad de reunión satisfacía una «necesidad social imperiosa».

Boye: ‘A Estrasburgo hay que llegar con los deberes hechos’

Además, el fallo del tribunal recuerda otro elemento fundamental en la polémica: «Un partido político puede hacer campaña a favor de un cambio en la legislación o en las estructuras jurídicas o constitucionales del Estado, siempre que utilice medios legales y democráticos y proponga un cambio compatible con los principios democráticos fundamentales».

La reacción inmediata dentro del independentismo ha variado entre quienes avisan que el camino de la justicia europea no será tan sencillo como algunos habían pronosticado, y los que se agarran a defectos de redacción del recurso para justificar la desestimación. Entre ellos Gonzalo Boye, principal asesor jurídico de Carles Puigdemont, que a través de Twitter ha respondido a un mensaje de Josep Huguet, ex consejero de la Generalitat e histórico diputado autonómico de ERC.

«Igual deberías preguntarte quién hizo ese recurso, porque el TEDH y el TJUE son sitios muy técnicos a los que hay que llegar con los deberes hechos y los pantalones en su sitio», ha escrito Boye en respuesta a Huguet, que había avisado que la vía europea «no será un camino de rosas como vaticinaban los abogados que han acabado haciendo de políticos». Una referencia directísima al propio Boye, que incluso encabezó las listas de Junts per Catalunya en las elecciones europeas mientras duró la suspensión de Carles Puigdemont por parte de la Junta Electoral.

El mensaje de Boye le ha llegado rápido a Andreu van den Eynde, abogado de Oriol Junqueras y representante de los demandantes ante Estrasburgo. El letrado de cabecera de ERC ha contestado a Boye con otro mensaje en Twitter: «Como bien sabes el representante de los demandantes no es necesariamente el redactor. La letrada que se encargó hizo los deberes lo mejor que pudo». Un ‘balones fuera’ que ha despertado críticas dentro del propio independentismo, que critica la habitual falta de asunción de responsabilidades.

Posteriormente, insistiendo en su respuesta a Huguet, Boye ha vuelto a subrayar que la demanda «ni la hice yo ni la hizo quién aparece en la resolución», de nuevo en referencia a Andreu van den Eynde.