Ernest Maragall se reunirá mañana con Elsa Artadi (JxCat) y con Ada Colau (BeC) -por este orden- para intentar un pacto de investidura a tres bandas que le garantice la elección como alcalde de Barcelona el próximo 15 de junio. Un acuerdo que debe basarse, según el candidato republicano, en el compromiso de ambas formaciones con las políticas progresistas como las políticas de vivienda, por un lado, y la defensa de la libertad de los procesados por el 1-O y la celebración de un referéndum de independencia por otro.

Maragall ha sido claro en dos puntos: su objetivo es sólo un acuerdo de investidura, y siempre que incluya a las dos formaciones que se han excluido mutuamente de un pacto de gobierno en la capital catalana. «Ojalá pudiéramos pactar ahora un acuerdo de gobierno pero tenemos que ser prudentes» ha argumentado para defender que no será hasta después de la investidura cuando se plantee un acuerdo de gobierno.

«Pedimos el mismo criterio de responsabilidad que tuvo ERC hace cuatro años cuando apoyó a Ada  Colau en base al resultado de las elecciones, y hace ocho años con Trias. No es un capricho, ni la imposición de un peaje, aunque sí una cierta exigencia de coherencia democrática y de respeto a la voluntad de los ciudadanos» ha señalado.

Con Forn en Soto del Real

Maragall ha anunciado además que este viernes se reunirá en Soto del Real con el cabeza de lista de JxCat, Quim Forn, uno de los ex consellers procesados por el 1-O que situación de prisión preventiva, para seguir avanzando en las negociaciones para la alcaldía. Unas negociaciones que, tras los primeros contactos iniciales de los líderes, seguirá en nombre de ERC Robert Fabregat, dirigente del partido en Barcelona.

El dirigente republicano, que durante la campaña y la noche electoral aseguró que su objetivo era gobernar en solitario y con pactos puntuales, como hizo Ada Colau, se ha corregido hoy asegurando que «lo ideal» sería un pacto de gobierno con neoconvergentes y comunes. Una opción que ambos partidos han descartado.

Sin embargo, no se ha querido referir en ningún momento a la posibilidad de pactar un gobierno con los Comunes, que les situaría a un regidor de la mayoría absoluta en el Consistorio.

El pacto Colau-Collboni con el apoyo de Valls «es ruido intencionado»

Respecto a la posibilidad de una alianza entre Colau y el socialista Jaume Collboni, con el apoyo externo de Manuel Valls, Maragall ha sido tajante descartando esa opción. «Es sólo ruido intencionado». El republicano ha asegurado que su formación se mueve «sólo por el interés de la ciudad, estas especulaciones van contra el interés de la ciudad y la voluntad de los ciudadanos de Barcelona».

En este contexto, ha advertido a los socialilstas de que «Barcelona no se deja comprar, nadie puede pretender poner Barcelona al servicio de otras estrategias. Barcelona es bandera de libertad, dignidad, democracia y derechos y la mejor manera de demostrarlo es este acuerdo de investidura».

Defensa de los presos

Así, Maragall ha acusado a Iceta de «falsear los datos» cuando afirma que ha retrocedido el apoyo al independentismo a la capital catalana, al pasar de 18 a 15 regidores. Y ha dejado claro que una de las condiciones de su pacto de investidura será el comprommiso con la defensa «de los presos y exiliados» y la celebración del referendum.

La vía: mociones aprobadas en plenario o «tomas de posición como institución», además del asumir el liderazgo de movimientos y movilizaciones, o iniciativas dirigidas al Congreso, el Senado o el Parlamento Europeo, además de «buscar apoyos en otras grandes ciudades españolas y europeas». «Hay muchas iniciativas que hasta ahora no se han hecho, en el ámbito institucional, de iniciativa legislativa y de relaciones con las instituciones europeas» ha concluido.