Ernest Maragall ha rechazado el órdago lanzado por Ada Colau y en apenas dos horas ha comparecido para dejar claro que la insistencia en un gobierno tripartito en Barcelona integrado por ERC, BComú y PSC con Colau como alcaldesa es solo «una cortina de humo» para «blanquear» la pretensión de la líder morada de ser alcaldesa con los votos del PSC y Manuel Valls.

Maragall ha hecho esta lectura tras reunirse con la propia Colau, un encuentro pospuesto desde hace diez días y que la alcaldesa en funciones confirmó a Maragall ayer, antes de hacerse pública la decisión de presentar su candidatura a la investidura. El candidato independentista se ha reunido esta mañana con Colau pese a que el miércoles dio por suspendidas las negociaciones hasta que Colau no rompa con los socialistas, pero la evidencia de que la alcaldía se le escapa de las manos ya obligado a Maragall a reconsiderar esa posición.

Hoy el candidato de ERC ha salido con toda la artillería para acusar a los comunes de arrojarse en brazos del constitucionalismo a las puertas del final del juicio, con toda la presión social que eso supondrá sobre las bases de Colau. Y ha reclamado a la alcaldesa que retire su candidatura, porque mantenerla el día 15 es tanto como pedir los apoyos de socialistas y Cs.

«El miércoles cuando acabe el juicio Colau con quien estará, con las victimas con los carceleros» se ha preguntado Maragall para ejemplificar la traición que a su juicio supondría la alianza de los comunes con el PSC para desbancar al candidato independentista a la alcaldía. Un eje argumental que a buen seguro se intensificará a partir de ahora en los medios y redes sociales para presionar a los comunes en contra de un acuerdo con «el bloque represor».

«El tripartito es imposible, es puro artificio retórico para sostener su candidatura, lo sabe BComú y Colau, dejemos de engañar a la ciudadanía con este refugio retórico que oculta la autentica voluntad de su propuesta, ser alcaldesa», ha advertido el líder republicano, que ha dejado claro que la opción de un pacto transversal de izquierdas es imposible en el actual contexto político catalán.

En este sentido, Maragall ha negado rotundamente que durante las negociaciones mantenidas con los comunes hayan avalado la propuesta del tripartito en un futuro. «Decir que nosotros estamos a favor de un tripartito me parece especialmente inaceptable, no se puede abusar de la confianza de ese modo» ha lamentado.

Pactos PSC-Comunes

El candidato republicano ha señalado además los acuerdos que socialistas y comunes están tejiendo ya en otras instituciones como muestra de un acuerdo en ciernes que Colau no se atreve a oficializar. Ernest Maragall ha puesto como ejemplo el caso de Sabadell (Barcelona) donde el PSC ganó las elecciones con 10 regidores, aunque ERC mejoró sus resultados hasta los 7 ediles. Los republicanos habían sondeado a comunes, Junts y la Crida para desbancar al PSC. La regidora de Podem en la localidad ha confirmado hoy que apoyará a la socialista Marta Farrés.

Otro tanto podría suceder en Tarragona, donde Félix Ballesteros ganó en votos pero empató en escaños con el republicano Pau Ricomá. Los dos regidores de los comunes decidirán la alcaldía, y parece que hoy por hoy se inclinan por el socialista, según fuentes republicanas.

En este escenario, Maragall ha señalado que «la pregunta es si Colau acepta el cheque en blanco de Valls, la dependencia de PSC y Cs, o por el contrario está dispuesta a entrar en conversaciones con la fuerza ganadora que tendrá la alcaldía de Barcelona si esta maniobra no le sale bien».