«Ahora le toca a Ciudadanos mover ficha», dicen desde el PP de Castilla y León respecto a su aceptación de la limitación de mandatos que propuso la formación de Albert Rivera para hacer posible un pacto que haga al popular Alfonso Fernández Mañueco presidente de la Comunidad en sustitución de Juan Vicente Herrera.

La aceptación de esta limitación de mandatos para que no repitan los acaldes que llevan más de ocho años al frente de sus consistorios pone en zona de peligro al de León, Burgos o Palencia. En todo caso el ayuntamiento de León no se constituye este sábado con el resto de los municipios pues se ha recurrido el recuento y hasta dentro de 30 o 40 días no estará solventado. También afecta a las Diputaciones de Salamanca o Valladolid.

La directriz de Génova es que el PP presentará a investidura a todos sus candidatos, sin admitir «cambio de cromos», pero el órdago de Francisco Igea puede hacer peligrar este principio en un territorio donde los «naranjas» pueden dar también la presidencia de la Junta castellanoleonesa al PSOE, donde Vox, con un diputado autonómico, es prácticamente irrelevante.

«Es una aceptación genérica»

Desde el PP regional afirman que si lo que quiere Ciudadanos es regeneración «por nosotros no va a haber ningún problema», aunque para ello tengan que sacrificar alguna pieza del tablero. En todo caso, matizan que lo suyo «es una aceptación genérica» y que todavía no se ha concretado «si es de futuro o es de ahora. Eso hay que verlo cuando nos sentemos de nuevo con ellos» y «dentro de los acuerdos de gobernabilidad» en un intento por alcanzar un pacto global.

En todo caso, lo prioritario es mantener un ejecutivo que llevan controlando nada menos que desde 1987, cuando José María Aznar llegó a la presidencia autonómica tras pactar con el CDS de Adolfo Suárez.

Castilla y León es junto a Madrid, Murcia y Aragón, las cuatro comunidades clave donde intentan alcanzar un acuerdo con Ciudadanos para mantener o, en su caso, desalojar a los socialistas del poder. Hoy se constituyen las Asambleas de Madrid y Murcia con un principio de acuerdo que deberá materializarse en un futuro pacto de gobierno de coalición.