Ada Colau ha ganado su apuesta por mantenerse al frente de la alcaldía de Barcelona con el apoyo del PSC y Manuel Valls. El 71% de los participantes en la consulta interna de Barcelona en Comú (BComú), ha apoyado la tesis de la líder del partido y su apuesta por conservar la alcaldía, aún a costa de situarse en el foco de la presión independentista. Un total de 2.877 de los más de cuatro mil participantes han abonado el pacto con el PSC, haciendo oídos sordos a las críticas de los partidos secesionistas.

Así lo ha destacado la propia Colau, que ha comparecido este viernes para informar de los resultados de la consulta, en la que la opción de no gobernar junto al independentismo ha resultado vencedora por aplastante mayoría. Colau ha afeado la actitud de ERC en el tramo final de las negociaciones, pero ha asegurado que su partido mantendrá la mano tendida a los republicanos «en Barcelona y más allá de Barcelona» convencida de que deben ser sus socios prioritarios junto al PSC.

Colau acusa a ERC de intentar incidir en su consulta interna con la oferta de repartirse la alcaldía

«No he recibido ninguna propuesta ni llamada» de Ernest Maragall, «ni a mi ni a nadie del equipo» ha asegurado la alcaldesa en funciones. Colau se ha mostrado convencida de que la intervención en medios del candidato republicano, que este mediodía ha ofrecido compartir la alcaldía dos años con Colau en último intento de romper el pacto entre comunes y socialistas, «intentaba incidir en la consulta abierta» por BComú.

Así, ha lamentado que los republicanos «salieran ayer a criticar la consulta y después hayan hecho muchos esfuerzos para incidir en la consulta diciendo a la gente de BComú lo que tenía que votar y con comentarios en las redes». Colau ha reclamado respeto para el proceso interno de su partido, que ha defendido como un ejemplo de «honestidad» con el que «hemos consultado a nuestra militancia. Ojalá ERC hubiera hecho lo mismo y hubiera consultado sobre la opción del tripartito» ha concluido.

La alternativa, gobernar tras un acuerdo que hiciera alcalde a Ernest Maragall (ERC), ha recibido poco más del 20% de los apoyos entre las bases de los comunes, pese a la insistente presión independentista sobre el grupo de Ada Colau, al que han acusado de participar en una «operación de Estado» para evitar una alcaldía independentista.

De hecho, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, llegó a anunciar este martes una «respuesta de país» contra el pacto para desbancar a ERC de la alcaldía, una tesis que ayer defendió también el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ante las críticas de la oposición en el Parlament.

«La consulta ha sido ejemplar. Nosotros queríamos preguntar por un tripartito, pero el veto entre ERC y el PSC lo ha hecho imposible en Barcelona», ha dicho Colau, que muy probablemente repita como alcaldesa tras el pleno de investidura de este sábado.

La mayoría absoluta se sitúa en 21 concejales en el consistorio de Barcelona. Para alcanzarlos, Ada Colau necesitará en la investidura los 10 votos de su grupo, los 8 del PSC y al menos tres de los seis que forman el grupo de Manuel Valls. Ciudadanos ha reprochado a Valls su posición, pero el partido naranja sólo tiene tres concejales dentro del grupo municipal. A Colau, por tanto, le salen las cuentas.

No habla con Valls

La alcaldesa en funciones ha insistido hoy de nuevo en que «ni hoy ni en todos estos días» ha hablado con el ex primer ministro francés, que tras la victoria electoral de Ernest Maragall ofreció «gratis» sus votos a la alianza de BComú y PSC para evitar que la alcaldía caiga en manos del independentismo.

«Es una de las investiduras más abiertas e inciertas» de los últimos años, ha asegurado Colau, quien se ha desvinculado de la decisióm de Valls apuntado que no hay ningún pacto oculto y no sabe cual será el resultado final de la votación de mañana. «Solo puedo responder de nuestros actos».