El Ayuntamiento de Barcelona vuelve a lucir en su fachada el lazo amarillo que pide la libertad de los presos independentistas. Menos de 48 horas después de que Ada Colau fuese investida alcaldesa, la líder de los comunes ha llevado este tema a la Junta de Portavoces del consistorio, donde se ha dado luz verde a recolocar el lazo con los votos a favor de ERC y de Junts per Catalunya.

Colau había prometido recolocar el lazo en su primera intervención como alcaldesa y ya había anunciado que llevaría el tema a la Junta, pero lo cierto es que la decisión no ha llegado a debatirse en la Junta. A propuesta del portavoz de ERC, Jordi Coronas, Colau ha dado orden de volver a colocar el lazo amarillo en la fachada en base al acuerdo adoptado por la Junta de la anterior legislatura, considerando que había consenso suficiente para mantener esa decisión. Una decisión que no apoyan sus socios de gobierno socialistas.

La socialista Laia Bonet ha intentado restar importancia a la primera divergencia en el seno de la coalición al frente del Ayuntamiento de Barcelona. “Todo el mundo ha hecho lo que dijo que haría” ha apuntado Bonet, aunque ha recordado que el PSC aboga porque el Consistorio conserve la neutralidad institucional en esta cuestión, en la que Colau siempre se ha situado al lado del bloque independentista.

Bou pide a Colau que se cuelgue el lazo en su casa

Más contundente se ha mostrado el nuevo presidente del PP en el Consistorio, Josep Bou, quien ha tachado de “lamentable” que una de las primeras medidas de Colau como alcaldesa sea “dar cobertura una vez más a los separatistas colgando el lazo amarillo en el balcón del consistorio”.

“Le propongo a Colau que si quiere apoyar a los políticos presos cuelgue el lazo en el balcón de su casa, porque la mayoría de los barceloneses queremos una Barcelona libre símbolos separatistas y partidistas” ha apuntado Bou. El dirigente popular ha recriminado también a Manuel Valls por su “cheque en blanco” a la alcaldesa. “Ahora Colau seguirá utilizando el Ayuntamiento como altavoz separatista. Los símbolos partidistas no deben estar ni en el ayuntamiento, ni en distritos, ni en dependencias municipales”.

El lazo ha sido colgado en la fachada del Ayuntamiento poco después de las tres de la tarde, al concluir la reunión de los portavoces municipales. La alcaldesa de Barcelona ordenó retirar el lazo el pasado mes de marzo, tras el requerimiento de la Junta Electoral Central que reclamaba la neutralidad en los espacios públicos durante el período de campaña electoral.

Colau fue reelegida alcaldesa este sábado gracias a los votos del PSC, de Manuel Valls y de otros dos concejales leales al ex primer ministro francés, con el que este lunes ha roto relaciones Ciudadanos por su actitud en la investidura. Así, Ciudadanos constituirá un grupo propio con tres concejales, los mismos que retendrá Manuel Valls.