Más Madrid, la formación emanada de las candidaturas de Manuela Carmena e Íñigo Errejón al Ayuntamiento y la Comunidad, trata de articularse internamente a la vez que no pierde ocasión de ofrecer públicamente a Ciudadanos una salida en la Región distinta a la del Consistorio: no pactar con la extrema derecha ni con el PP. Pero en las reuniones internas de la neonata formación se habla ya en el medio plazo: la posibilidad de una moción de censura en el Ayuntamiento de Madrid contra José Luis Martínez-Almeida gana enteros ante la «legislatura convulsa y tormentosa».

La opción de momento no atañe a la Comunidad de Madrid porque los tiempos son distintos: la Asamblea tiene hasta el 11 de julio como fecha límite para configurar el Ejecutivo regional y Errejón tira de pragmatismo, cotejando a la formación naranja -y de paso desgastándola- cuando los medios le preguntan. En la Corporación municipal esa hipótesis ya está en otro momento: PP, Cs y Vox se pusieron de acuerdo el pasado sábado para echar a Carmena pero no han dejado de pelearse desde entonces por las cuotas de poder municipales.

Cotejar (y desgastar) a los naranjas

Las últimas noticias son un reflejo de esa convulsión: la número dos de Ciudadanos Silvia Saavedra ha sido despojada de la concejalía de Familias, Igualdad y Bienestar Social por su propia portavoz, Begoña Villacís, solo tres días después de haber sido nombrada. Además los naranjas niegan que Vox vaya a gestionar áreas que vayan más allá de los distritos mientras que el alcalde Martínez-Almeida ha afirmado hoy que el pacto con el partido de Santiago Abascal contempla «concejalías».

A todo eso hay que sumar la división en el equipo de Gobierno sobre Madrid Central: la moratoria a las multas -que en la práctica se carga el perímetro de 472 hectáreas en el centro restringido a los coches- es lo único en lo que el tripartito de centro-derecha se ha puesto de acuerdo; pero Ciudadanos recela de eliminar completamente la medida y las alternativas a Madrid Central se están enredando. Por si fuera poco, Más Madrid obtuvo el 49% de los votos en el distrito central y este partido ya trabaja en acciones para evitar su erradicación con el PSOE, sindicatos y otros colectivos. Ayer miércoles hubo una reunión al respecto.

Tranquilidad a corto plazo

«A corto plazo hay que hacer oposición con tranquilidad», reflexiona un dirigente. «Ver cómo las derechas hacen equilibrios imposibles mientras nos fortalecemos internamente. Nuestras relaciones internas tienen que ser radicalmente diferentes a las de la legislatura pasada, en la que estuvimos completamente divididos en ambas cámaras». El nacimiento de Más Madrid consistió también en alejarse de Podemos, IU y la corriente Anticapitalista.

Más Madrid es el partido más representado en el Pleno (20 concejales) y por tanto tendrá mayor visibilidad. El PSOE no solo no se ha fortalecido en Madrid ciudad, sino que empeoró resultados el 26M y sigue sin levantar cabeza. La portavocía compartida de Marta Higueras, de perfil más técnico, y Rita Maestre, con un colmillo más político, avanza en esa coordinación; la secretaría general del grupo para la muy respetada Inés Sabanés (Equo) apunta a conservar el equilibrio interno. El plan consistirá en tender la mano siempre a Villacís.