La portavoz del Govern, Mertixell Budó, ha vuelto a sembrar el desconcierto hoy en la rueda de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo catalán, a cuenta esta vez de la presencia de Quim Torra en la manifestación de protesta convocada por el independentismo contra la constitución del Parlamento Europeo sin la presencia de los electos Oriol Junqueras, Carles Puigdemont y Toni Comín, que no han podido recoger sus credenciales por su condición de procesados por el Tribunal Supremo.

Budó ha anunciado que el Govern se reunirá el próximo miércoles -no el martes, como es habitual- porque el día 2 de julio una delegación lidarada por el president Quim Torra acudirá a Estrasburgo para participar en la constitución del Parlamento Europeo. Lo ha hecho apenas dos minutos después de que el conseller de Exteriores, Alfred Bosch, presente también en la comparecencia, hubiera evitado responder a pregunta de El Independiente.com si el president acudiría a Estrasburgo y qué miembros del  Govern participarán en la manifestación de protesta convocada por el Consejo de la República que lidera Puigdemont.

«No sabemos quien irá» a la manifestacion había afirmado Bosch, quien se ha limitado cuidadosamente ha hablar de «participación en la constitución» de la eurocámara, eufemismo que también ha utilizado después Budó. La portavoz, sin embargo, ha reconocido que miembros del Govern participarán en la protesta, aunque no ha querido aclarar el papel de Torra. El president aspira, según fuentes del Govern, a participar en los actos oficiales de constitución de la Eurocámara, aunque lo cierto es que los presidentes autonómicos no tienen ningún papel en ese acto.

«La Generalitat estará representada el 2 julio en Estrasburgo en la constitución de Parlamento Europeo» ha apuntado Bosch, quien ha argumentado para explicar esa presencia que «los que han sido elegidos como representantes han de poder representarnos. Defendiendo esta filosofía, estaré yo y seguramente otros consellers en representación del Govern».

Nuevas embajadas

El «patinazo» entre Budó y Bosch se ha producido después de que el conseller de Exteriores anunciara la apertura de tres nuevas «embajadas» catalanas sin el visto bueno del Ministerio de Exteriores. Bosch ha asegurado que su departamento «envió en el plazo establecido» el informe sobre la apertura de las nuevas delegaciones catalanas, que es preceptivo aunque no vinculante. «Una vez concluido el plazo procedemos a la aprobación, que es lo que nos toca hacer» ha concluido reconociendo que la Generalitat no ha recibido respuesta del Gobierno, pese a lo cual ha aprobado hoy la creación de estas tres nuevas delegaciones.

El pasado septiembre, el Gobierno ya recurrió ante los tribunales la reapertura de las «embajadas» de Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos, Alemania, Italia, Suiza y Francia, después de que el entonces conseller Ernest Maragall decidiera reabrirlas tras la aplicación del 155 sin informar previamente al Gobierno. El ministro Josep Borrell lamentó entonces la insistencia del ejecutivo independentista en «no cumplir la ley».

Bosch sigue ahora la senda marcada por Maragall, al aprobar la creación de las nuevas delegaciones sin el plácet del Gobierno. Se trata de las «embajadas» en México, Buenos Aires y Túnez, que deben ejercer su labor sobre Centroamérica, el Cono Sur y el Magreb respectivamente, según ha explicado el conseller.

Bosch ha dado por completada «la fase de restitución» de la paradiplomacia catalana con la reapertura de las doce delegaciones existentes, básicamente en Europa, y ha anunciado esta nueva «fase de expansión en los cinco continentes». El conseller ha explicado que tras la aprobación de estas delegaciones, el Govern abrirá ahora el concurso público para la elección de los delegados, que deben proceder a abrir las nuevas legaciones antes de que finalice este año.

Un proceso para el que la Generalitat no cuenta oficialmente con dotación presupuestaria, puesto que el Govern no pudo aprobar presupuesto para este ejercicio y las nuevas «embajadas» no están contempladas en el ejercicio de 2017. Aún así, Bosch ha asegurado que el presupuesto porrogado, con una dotación para estas delegaciones de 6,5 millones de euros, será suficiente para abrir las nuevas sedes «porque hemos gestinado bien».

«La idea que ya se anunció en su momento es estar presentes en el mundo, para que Cataluña tenga lo que tiene cualquier país, estamos obligados a internacionalizar el país, sino no estaríamos haciendo nuestro trabajo» ha concluido el conseller de Exteriores.