Pere Aragonés ayer tarde, con la inauguración de una exposición en el Centro Blanquerna, y Roger Torrent esta mañana, como protagonista de un desayuno informativo en el Palace, protagonizan a estas horas un inesperado «desembarco» republicano en la capital. Un desembarco con un discurso uniforme: la exigencia a Pedro Sánchez de que abrar puentes de diálogo con el independentismo con el referéndum de independencia como objetivo.

Así lo ha especificado esta mañana el presidente del Parlament, que ha planteado una propuesta centrada en un «pacto de claridad» similar a la que en su día aprobó Canadá, para fijar las condiciones de un eventual referéndum de independencia. Torrent ha insistido en que el referéndum es la única vía salida porque «no se puede retener a una parte de la población contra su voluntad». Y ha dejado claro que «si el Estado opta por la vía represiva en vez de la vía democrática, será cuestión de tiempo que el independentismo pase del 48% al 60%».

Horas antes, Aragonés había insistido en la necesidad de reabrir el diálogo entre el PSOE y ERC, exigiendo a Pedro Sánchez que «asuma su responsabilidad» e inicie los contactos de cara a la investidura fijada para el 22 de este mes. Aragonés apuntó al fallido «pacto de Pedralbes» como una demostración de que «es posible empezar a encaminar este conflicto por la vía política» tras reclamar a Sánchez que «salga de su zona de conforto» para «restablecer puentes» entre los dos gobiernos.

Cabezas visibles de ERC

Aragonés y Torrent son hoy por hoy los dos nombres claves en la dirección de ERC, lastrada por la prisión provisional de Oriol Junqueras y la huida de quien todavía es su secretaria general, Marta Rovira, a Suiza. Un desembarco previsto en las agendas de ambos dirigentes, que sin embargo llega un día después de que Pedro Sánchez y Meritxell Batet fijaran la fecha del primer debate de investidura para el próximo 22 de julio.

Desde el PSOE se insiste en que buscarán el apoyo de Podemos y la abstención de Cs y el PP, no de Esquerra. Pero la abstención republicana parece mucho más asequible que la de los populares y naranjas, y su llegada a Madrid coincidiendo con el regreso de Sánchez de su periplo internacional por Osaka y Bruselas podría tener más importancia de la que quiere darle oficialmente Esquerra. El líder del Grupo de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, es oficialmente el máximo responsable de esas conversaciones en las que tiene un papel destacado también la ex socialista Carolina Telechea. Pero cualquier avance deberá pasar por la dirección del partido que ahora ostenta Aragonés.

Aragonés, adjunto a la Presidencia de ERC que sigue ostentado Junqueras, inaugura esta tarde la exposición «Azorín y Cataluña. De Joan Maragall a Lluís Companys» en el Centro Blanquerna de la Generalitat en Madrid, una muestra dedicada a la relación del escritor y periodista con Cataluña y personajes destacados del primer tercio del siglo pasado. Unas horas después, el presidente del Parlament, Roger Torrent, protagonizará un desayuno informativo en la tribuna Fórum Europa, presentado por el catedrático de Derecho Constitucional Luis López Guerra.

Sin contactos oficiales

Los republicanos han corroborado en los últimos días la versión del PSOE, según la cual no se han producido contactos con Esquerra más allá de la ronda de entrevistas protagonizada por Adriana Lastra. De hecho, la portavoz del partido, Marta Vilalta, insistía el lunes en que no se ha producido ningún acercamiento del PSOE para explorar la predisposición republicana a abstenerse, permitiendo la investidura de Sánchez con los votos de Podemos, PNV y PCR o UPN.

Pero lo cierto es que tras la suspensión de los cuatro diputados independentistas procesados por el Tribunal Supremo, la abstención de ERC puede ser definitiva, al bajarse el listón de la mayoría absoluta a los 174 diputados. Especialmente tras el acuerdo alcanzado el pasado viernes entre los republicanos y Bildu, que se comprometió a secundar la postura de ERC en el Congreso, lo que implica un bloque de 18 diputados que los independentistas vascos y catalanes quieren convertir en claves esta legislatura.

Para llegar a un eventual acuerdo de abstención, como reclaman además tanto Oriol Junqueras como los presos de JxCat -Jordi Sánchez, Josep Rull, Jordi Turull y Joaquim Forn- los republicanos deberán sortear además su propia oposición interna. Un grupo de militantes críticos con la dirección republicana ha presentado hoy una plataforma cuya primera exigencia ha sido, precisamente, que se celebre una consulta interna para decidir la postura de los republicanos ante la investidura de Pedro Sánchez.