Sin comentarios. La portavoz del gobierno catalán, Meritxell Budó, no ha querido «entrar a comentar» el encuentro mantenido la semana pasada por el ex presidente Carles Puigdemont y la etarra Natividad Jáuregui en Bélgica, donde reside la terrorista condenada por el asesinato del teniente coronel Ramón Romeo Rotaeche. Budó no ha desmentido la información publicada hoy por el diario El Mundo  pero se ha negado a comentarla, en un día especialmente marcado informativamente en Cataluña por el terrorismo. La portavoz sí se ha referido a la publicación por parte de Público de documentos que probarían que el CNI estuvo en contacto con el cerebro de los atentados de Barcelona y Cambrils, Abdelbaki Es Satty, hasta poco antes de los atentados.

Puigdemont ha negado el encuentro tachando de «miserable» la información. «Hay que ser miserable para inventarse una cosa así. Como lo de Tailandia» añade el presidente catalán en un comentario en su perfil de Twitter, refiriéndose tanto a la información sobre la cena con Jáuregui como a la publicada hoy por ABC, según la cual el líder independentista estaría valorando la posibilidad de huir a Tailandia, país que no tiene tratado de extradición con España.

Según El Mundo, Puigdemont cenó en casa de la etarra Natividad Jáuregi, en Gante, horas después de que el Tribunal de Estrasburgo condenase a Bélgica por no haberla entregado a España. Fue el pasado 9 de julio y estuvieron acompañados por el abogado Paul Bekaert, que ha dirigido la defensa de Puigdemont en Bélgica para evitar su extradición a España, un trabajo que ha realizado durante más de tres décadas para diversos terroristas españoles de ETA fugados en el país centroeuropeo.

No se trataría del primer encuentro entre Jáuregi y Puigdemont. En junio de 2018 también cenaron juntos, está vez acompañados por el rapero Valtònic, huido de la justicia española tras ser condenado a tres años de prisión por enaltecimiento del terrorismo, que se ha unido al entorno de Puigdemont en Bélgica, con quien comparte equipo de defensa.

Críticas al Gobierno

Budó sí ha expresado la «profunda preocupación por las informaciones» aparecidas sobre la relación entre el CNI y el imán de Ripoll, cerebro de los atentados de 2017. La portavoz ha señalado que se trata de un «hecho gravísimo», y ha reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez que sea «proactivo» a la hora de dar  explicaciones del Gobierno y que «se asuman las responsabilidades correspondientes por respeto a las victimas y la ciudadanía». Unas víctimas que a juicio de Budó «merecen que se aclaren los hechos», por lo que ha reclamado al Gobierno «la máxima transparencia».

El propio Puigdemont ha abundado en estas críticas al Gobierno por la actuación del CNI durante los meses previos a los atentados en Barcelona y Cambrils. El ex presidente catalán ha recordado que «lo partidos del 155» -PP, PSOE y Cs- evitaron la creación de una comisión de investigación parlamentaria sobre los atentados ya añade «urgen explicaciones desde hace casi dos años. Sobre todo por respeto a las víctimas».

Pese a las críticas y la exigencia de explicaciones, la portavoz del Govern ha dejado claro que no comparten las acusaciones de la CUP, cuya ex diputada, Mireia Boya, ha apuntado hoy que el CNI permitió los atentados en Barcelona para torpedear la celebración del referéndum independentista del 1-O dos meses después. «No nos corresponde como Govern darle credibilidad o no», a las informaciones de Público, ha advertido Budó, quien ha insistido en que su objetivo como portavoz es «manifestar la profunda preocupación y pedir explicaciones para que se asuman las máximas responsabilidades».