En su amplia oficina con espléndidas vista aérea de Madrid parece como si la vida siguiera igual pero a Simon Manley (1967) le quedan horas para dejar la plaza que ha ocupado durante casi seis años. Ha sido embajador de Su Majestad la Reina y del Gobierno británico en España en un momento crucial en la historia del Reino Unido.

Cuando llegó a Madrid en octubre de 2013 el primer ministro de su país era David Cameron y el viceprimer ministro el liberaldemócrata Nick Clegg. En España estaba al frente del gobierno el popular Mariano Rajoy. Cameron había prometido celebrar un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE, que finalmente se celebró el 23 de junio de 2016. Vencieron los partidarios del Brexit y desde entonces es probablemente la palabra que más ha pronunciado en sus entrevistas.

Asegura que la intención de su gobierno es salir «de forma ordenada» y que lo hará el 31 de octubre. Esa nueva fase Simon Manley ya la vivirá desde Londres. Aún no sabe cuál será su próxima misión. Le sucederá en Madrid Hugh Elliot, antes director de Comunicación en el Ministerio del Brexit. Los dos están casados con españolas, aunque no es condición sine qua non para ocupar el puesto.

Simon Manley se ha hecho muy popular en estos seis años en Madrid. Combina los modales de un auténtico gentleman con la cercanía de un madrileño de adopción. Sabe cómo manejar las redes sociales con gran habilidad. «Claro que lo hago personalmente. Por eso hay errores», señala con una sonrisa. Habla español con acento pero con gran precisión. Por su cuenta en Twitter sabemos que ha sido reconocido como Cabaleiro do Albariño apenas unos días antes de su marcha. Agradeció la distinción en gallego con unas palabras de Rosalía de Castro y cautivó a la audiencia.

Cuando la ocasión lo requiere tuitea en catalán, gallego, euskera, y, sobre todo, en castellano. Con modestia indica que como británico no puede dar lecciones de cómo aprender idiomas extranjeros a los españoles, siempre con el inglés como asignatura pendiente. Es el primero en saltar a la pista de baile en la fiesta veraniega que organiza la embajada por el cumpleaños de la Reina Isabel II. Y el último en dejar la sala cuando convoca a los periodistas ansiosos por entender qué pasará finalmente con el Brexit. Ha defendido con vehemencia a su gobierno en uno de los momentos más inexplicables que se recuerdan.

Su pasión por España, que empezó con sus estudios con el profesor Juan Linz en Yale, se basa en la admiración por el proceso político que desembocó en la democracia y por un pueblo que recibe al recién llegado con una calidez insólita en otras latitudes. Simon Manley se declara fan del Rey Felipe VI y le cuesta elegir un restaurante favorito entre tanta variedad: le gustan Diverxo, Filandón y DSTagE, en Madrid, pero no se olvida de recomendarnos la Cantina La Estación de Úbeda. Confiesa con una sonrisa que su sueño sería ser cónsul honorario en Formentera o en Arties.

Pregunta.- Usted que es un experto usuario de las redes sociales. ¿Cómo definiría estos seis años como embajador en España en un tuit?

Respuesta.- Ha sido un periodo muy interesante en los dos países. Hemos visto avances importantes. Nunca las relaciones entre nuestros dos países han sido tan fuertes. En los últimos seis años el nivel de comercio ha crecido un tercio. Somos el destino principal a nivel global de la inversión española. Hay casi 200.000 españoles que viven en nuestro país; 12.000 jóvenes que estudian en nuestras universidades; 50.000 niños estudiando en colegios británicos. Y nuestra colaboración en seguridad no tiene precedentes. Nuestra diplomacia es más digital que nunca. Es más comprometida con los ciudadanos y con los jóvenes.

P.- Con el Brexit, ¿esta relación idílica corre un grave riesgo?

R.- Hemos de enfrentar el reto que tenemos. Queremos una salida ordenada de la Unión Europea el 31 de octubre. Queremos desarrollar nuestra relación con la UE, y con los Estados miembros. Tenemos que invertir en los jóvenes, con la empresa, con la sociedad civil española, para asegurar que este esfuerzo sea un éxito.

El compromiso de nuestro nuevo gobierno es claro: saldremos el 31 de octubre. Queremos una salida ordenada, una salida con acuerdo»

P.- Los británicos son muy aficionados a las apuestas. ¿Cómo están ahora las apuestas con vistas al 31 de octubre? ¿Gana la salida sin acuerdo o con acuerdo, o una nueva prórroga?

R.- El compromiso de nuestro nuevo gobierno es claro: saldremos el 31 de octubre. Queremos una salida ordenada, una salida con acuerdo. Pero el Acuerdo que logró Theresa May ha sido rechazado tres veces en el Parlamento. No podemos votarlo una cuarta vez. En el corazón de los problemas está el famoso backstop, o salvaguarda para Irlanda del Norte. Hemos de quitarlo y encontrar otra solución para Irlanda del Norte, que evite que haya una aduana para siempre entre Irlanda del Norte y otras partes de nuestro país.

P.- ¿Lo ve posible? Parece la cuadratura del círculo. Irlanda está en la UE e Irlanda del Norte quedará fuera. Pero no puede haber fronteras por los Acuerdos de Viernes Santo.

R.- Es posible. Estamos en este proceso porque creemos que hay otras soluciones. Si queremos todos una salida ordenada con acuerdo, hemos de trabajar todos por encontrar otra solución. Ya no podemos votar una cuarta vez el mismo acuerdo.

P.- ¿Son ustedes los catalanes de la Unión Europea?

R.- ¡Somos los británicos de la Unión Europea!

P.- ¿Y no le gustaría que pudieran seguir siéndolo? Es un divorcio no deseado por ninguna de las partes.

R.- Tenemos que respetar la decisión del pueblo británico en un referéndum legal (y subraya legal con énfasis). Si el Gobierno no respetara esta decisión y no saliéramos el 31 de octubre, el pueblo tendría una crisis de confianza en el sistema político.

Me gusta ‘The Crown’ porque relata cómo en las décadas de reinado de Isabel II ha cambiado la sociedad británica pero no sus valores»

P.- ¿Qué serie británica recomendaría a los españoles sobre el Reino Unido?

R.- The Crown es una de mis series favoritas. No solo es recomendable para los españoles, también para los británicos. Su éxito es que cuenta la historia que a veces olvidamos de la Reina Isabel. Es una época increíble. Su primer jefe del Gobierno fue Churchill y ahora Boris Johnson. En estas décadas como reina ha cambiado la sociedad británica sin cambiar sus valores.

P. – ¿Y alguna serie española entre sus favoritas?

R.- No tengo mucho tiempo para ver la televisión. Mis hijas (tiene tres, Chiara, Melissa y Natasha, adolescentes) son especialistas. A ellas les gusta La Casa de Papel, donde hay un personaje que es hija del embajador británico.

P.- ¿Podría tener la Reina un papel para resolver el atolladero del Brexit?

R.- La Reina tiene un papel constitucional muy, muy delimitado. El Gobierno quiere tratar la situación con sus poderes. Esperamos que haya avances en las semanas que tenemos por delante y podamos salir de forma ordenada como queremos todos.

P.- Para conocer bien al nuevo primer ministro, Boris Johnson, ¿qué lectura recomendaría? ¿The Churchill Factor, por ejemplo?

R.- Sí, es un gran libro. Es muy interesante para entender a Churchill y también la política británica actual.

P.- Usted ha viajado mucho por España. Se despide recién designado Cabaleiro do Albariño en Cambados, Pontevedra. ¿Qué rincón le queda por conocer?

R.- Uno de los lujos de este cargo es la posibilidad de visitar tantos rincones de España. Antes de venir aquí, conocía las costas, las islas y Madrid en visitas oficiales. He podido ir a casi todas las provincias de España. Me queda algo del norte y Ceuta y Melilla. Tengo que volver.

Un inglés no puede dar lecciones a los españoles sobre cómo aprender idiomas. Nuestros dos países han de mejorar»

P.- ¿Le gustaría volver a trabajar en España? Usted podría defender la marca España perfectamente.

R.- (Risas) Para trabajar hay pocos puestos disponibles. Es un país al que quiero volver. Y la marca España tiene grandes defensores, sobre todo la secretaria de Estado de España Global.

P.- Pero seguro que usted lo haría muy bien. ¿Qué diría de España?

R.- España es un país maravilloso y los españoles son un pueblo encantador. Creo que la Historia de España de los últimos 40 años es uno de los grandes éxitos de la Historia europea. Empecé hace 30 años a estudiar sobre España en la universidad de Yale. Mi profesor de Ciencias Políticas fue el gran Juan Linz. Asistí a su curso sobre transiciones a la democracia. El caso español queda como el gran ejemplo de transición de una dictadura a la democracia. Y una historia de gran éxito para la Unión Europea: el AVE, la modernización del país, la diversidad, los avances en ciencia… España tiene un gran futuro.

P.- Tenemos una asignatura pendiente importante con el inglés.

R.- Bueno, un británico no puede dar lecciones sobre cómo aprender idiomas. Lo digo por mí (risas). Nuestros dos países han de mejorar el aprendizaje de los idiomas. Es clave en un mundo globalizado. Es parte del éxito de los colegios británicos aquí, que ofrecen hasta un tercer idioma. España tiene la riqueza de tener varios idiomas. Es una riqueza cultural. Mis hijas hablan inglés, español y francés. Estoy orgulloso de ello. En este mundo globalizado los idiomas son una llave para acceder a otras culturas y otros mundos. En la empresa también es muy importante.

Nunca olvidaré el momento en que Sus Majestades salieron de su coche en Oxford y la gente coreaba: ¡Viva el Rey! ¡Viva España!»

P.- Usted ha vivido en estos seis años cambios inimaginables: llegó con Cameron, vivió el referéndum del Brexit, la designación de Theresa May como primera ministra, la firma del Acuerdo de Salida, las votaciones fallidas en el Parlamento sobre el Brexit, la llegada al poder de Boris Johnson, en Reino Unido. Y en España hasta teníamos otro gobierno y otro rey, Juan Carlos I, que sorprendentemente abdicó en junio de 2014. ¿Qué jornada recuerda especialmente?

R.- Hay tres momentos muy especiales. La misa del presidente Suárez, a la que asistí con el entonces viceprimer ministro, Nick Clegg, y su proclamación de Felipe VI; y la visita de Estado de Sus Majestades a Londres hace dos años. Fue un momento muy especial para todo el equipo de la embajada. Era la primera visita de Estado en 30 años y fue un éxito. Hubo una gran reacción en los medios y en las calles. Nunca olvidaré el momento en que Sus Majestades salieron de su coche en la calle de mi universidad de Oxford y la gente coreaba: ¡Viva el Rey! ¡Viva España! Fue tremendo.

P.- ¿Y esa jornada que le habría gustado no vivir? ¿Quizá la manaña siguiente al referéndum del Brexit?

R.- Los momentos más difíciles para nosotros son los momentos de tragedias. Tenemos 18 millones de visitas cada año. Cuando afecta a los jóvenes o niños, especialmente.

Soy un gran fan del Rey. España tiene una gran suerte con Felipe VI. Admiro su nivel de conocimiento del mundo y su preparación»

P.- De todas las personalidades que ha conocido, ¿quién le ha impactado más?

R.- Soy un gran fan del Rey. España tiene una gran suerte con Felipe VI. Admiro su nivel de conocimiento del mundo, su preparación… En la visita de Estado dio un discurso en un inglés perfecto en el Parlamento británico. Para muchos parlamentarios fue sorprendente porque pudieron escuchar a un jefe de Estado de otro país que hablaba mejor que ellos en inglés. También he conocido a empresarios de un nivel mundial, políticos, escritores, actores… España es un país afortunado.

P.- ¿Qué le parece la comida española? He visto que ha hecho algún video en su cocina con David Muñoz de Diverxo.

R.- Me encanta la comida, en primer lugar. Me encantan los vinos españoles, soy gran fan de jerez, son entre los mejores vinos del mundo, muy queridos por los británicos. La cocina ha sido un gran tema durante estos seis años aquí.

P.- ¿Su comida española favorita? ¿La sabe preparar?

R.- Algo curioso, arroz negro. No sé hacerlo, no. Tengo que aprender He visto que un restaurante español en Londres anuncia la posibilidad de aprender este plato en particular.

Uno de los aspectos más impresionante sde España es que se pueden visitar pueblos y ciudades con una oferta gastronómica fantástica»

P.- ¿Su restaurante favorito en España?

R.- Me encantan Filandón, DSTagE, y por supuesto Diverxo. Son restaurantes de gran calidad. Pero uno de los aspectos más impresionantes de España es que se pueden visitar pueblos y ciudades con una oferta gastronómica fantástica. Por ejemplo, uno de mis favoritos es la Cantina La Estación en Úbeda.

P.- ¿Qué es lo que más va a echar de menos de España?

R.- Quizá las vistas de mi embajada. Sobre todo, echaré de menos a los españoles. La acogida aquí ha sido increíble. Mis contactos, los vecinos, nuestros amigos, nos han recibido de una manera increíble. A mi esposa, a mis niñas, a todos. Nunca lo olvidaré.