Política

La contracumbre de Podemos compara a Cataluña con Palestina y ovaciona a los "presos políticos"

Los manifestantes han pegado distintivos en la frontera entre España y Francia.

Los manifestantes han pegado distintivos en la frontera entre España y Francia. EFE

Mientras los líderes políticos mundiales aterrizan en Francia para asistir en Biarritz a la cumbre del G-7 este fin de semana, Podemos y EH Bildu han participado en la contracumbre con la que pretendían robar el foco a la cita institucional. Sin éxito. Ha sido una manifestación descafeinada, en absoluto masiva y coronada por unos parlamentos a cargo de la plataforma G7 Ez plagados de críticas directas e indirectas a los gobiernos de Francia y de España.

La manifestación auspiciada por Podemos, en contraposición a la cena de líderes mundiales en la que este sábado participará Pedro Sánchez, ha culminado con una sonora ovación a los «presos políticos» y con un alegato a favor de los pueblos «que luchan por el derecho a la autodeterminación».

Entre esos pueblos, la portavoz de la plataforma ha mencionado a Cataluña situándola al mismo nivel que Palestina, Kurdistán, Irlanda, Escocia, Córcega, el Sáhara y el pueblo mapuche. Ha sido recibido de nuevo con otra importante ovación. Y han sido prácticamente las únicas de la mañana, junto a las referidas al cambio climático: el público ha recibido con bastante menos entusiasmo las referencias clásicas al anticapitalismo, a las élites y a las clases trabajadoras.

En la manifestación se han podido ver numerosas ikurriñas y algunas esteladas, aunque no especialmente numerosas. Por contra, buena parte de las consignas han sido coreadas en francés y en menor medida en euskera. Casi ninguna en castellano.

En el alegato a favor de los pueblos que luchan por el derecho a la autodeterminación y la libertad, sin embargo, no se ha mencionado en ningún momento a Hong Kong, donde en las últimas semanas se han incrementado tanto las protestas contra el régimen chino como la represión por parte de las autoridades. Tampoco se ha hecho ninguna referencia a los movimientos separatistas con los que lidia Rusia.

La manifestación, en la que han participado unas 15.000 personas según los organizadores, apenas ha contado con presencia policial más allá de un coche sin identificar con distintivos de la gendarmería, de la Ertzaintza, ni de la Policía Nacional. Pese a ello, las referencias a las fuerzas del orden han sido continuas: uno de los momentos más sonoros del recorrido se ha producido cuando un grupo de música que acompañaba el recorrido desde un remolque ha tocado una canción cuyo estribillo decía, en francés: «Todo el mundo detesta a la policía».

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