El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, asistió este sábado junto a su esposa, Begoña Gómez, a la cena de líderes del G-7 en Biarritz, a la que fue invitado por el presidente francés Emmanuel Macron. Antes del evento, el dirigente socialista afirmó que se trataba de una «oportunidad para debatir sobre los grandes temas globales», según publicó en un mensaje en su cuenta de Twitter, difundido también por Moncloa.

«Ya en Biarritz para participar en la cena de líderes del #G7. Una oportunidad para abordar los grandes retos que afronta la sociedad internacional, como la lucha contra la desigualdad o el cambio climático y la defensa del libre comercio internacional basado en reglas», indicó Sánchez en una imagen junto a su esposa.

Sin embargo, y según informó Moncloa, «el retraso acumulado» de la jornada acotó los tiempos para las reuniones bilaterales que el presidente español tenía previstas. Durante la semana, su gabinete había informado que Sánchez mantendría «encuentros bilaterales con Boris Johnson, en su primera gira internacional como primer ministro británico (encuentro en el que hablarán sobre el Brexit) y con el presidente del Banco Mundial, David Malpass».

Esos encuentros bilaterales quedaron reducidos finalmente a la cena, en la que se sentó junto a ambos, tras disfrutar de un pequeño concierto de violín y piano. Según información de Moncloa que recoge la agencia Efe, Sánchez expresó a Johnson su deseo de que la salida del Reino Unido de la Unión Europea se produzca de manera ordenada y con un acuerdo,

La jornada de este domingo ha estado marcada por visita, muy corta, del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, para entrevistarse con el presidente francés, Emmanuel Macron, y con los ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, y de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, para intentar avanzar en las propuestas planteadas por ambas partes para intentar rebajar la tensión. Han sido unas tres horas de reuniones en la sede del Ayuntamiento de Biarritz.

Asimismo, este domingo, los países del G-7 han acordado apoyar a los países de la Amazonía para ayudarles a controlar los incendios que afectan a la región y que han arrasado ya cientos de miles de hectáreas. «Ahora nuestros equipos contactan con los países de la Amazonía para concretar esa ayuda», ha apuntado Macron.