La crisis de seguridad en Barcelona, agudizada este verano por los robos y hurtos especialmente a turistas por parte de delincuentes reincidentes, ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de una reforma del Código Penal que recupere la figura de la multirreincidencia, eliminada como agravante por el Tribunal Supremo para justificar la prisión preventiva. Así lo ha apuntado hoy la mayoritaria Asociación de Fiscales (AF), secundada tanto por el gobierno local como por la Generalitat, después de que la alcaldesa Ada Colau responsabilizar de nuevo a la Justicia por la ineficacia en la persecución de este tipo de delitos en Barcelona y reclamara una «fiscalía especial de hurtos y robos» para abordar el problema de seguridad en Barcelona y combatir la reincidencia.

La Asociación que preside la catalana Cristina Dexeus ha emitido un comunicado para recordar que «los Fiscales actúan conforme al principio de legalidad e imparcialidad en defensa del interés público tutelado por la Ley» ante el «repunte de delitos leves de hurto, de delitos de robo con violencia y de delitos contra la vida y la integridad de las personas en la ciudad de Barcelona», que desde el gobierno local insisten en atribuir a la falta de Mossos y la ineficacia de la justicia.

Pero señala también que la actual regulación es «poco disuasoria» para quienes se dedican al hurto de forma habitual, por lo que reclama a los partidos políticos «una reforma de la regulación que, en el delito leve de hurto, permita tener en consideración la multirreincidencia para convertirlos en delitos menos graves, de forma que la pena a imponer supere la categoría de pena leve de multa  y pasen a ser penados con pena de prisión, lo que provocaría un importante efecto de prevención especial y general».

Los fiscales recuerdan además que no pueden pedir prisión provisional para los ladrones multirreincidentes alegando alarma social, como se ha reclamado desde el Ayuntamiento, porque esta figura ha sido suprimida del ordenamiento jurídico como justificación para acordar la prisión provisional.

Una medida en la que han coincidido también el conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, y el teniente de alcalde de Seguridad de Barcelona, Albert Batlle. Los responsables de seguridad autonómico y local se han reunido en la sede de la Conselleria con los máximos responsables de los Mossos d’Esquadra para analizar la crisis de seguridad en Barcelona, apenas dos horas después de que la alcaldesa Colau insistiera en TV3 en sus acusaciones a Buch. Buch y Batlle «han abordado la necesidad de modificación de Código Penal para combatir la multireincidencia» señala el comunicado emitido después por ambas instituciones, en el que se destaca una colaboración que dista del discurso esgrimido por Colau.

Conseller y teniente de alcalde «han reafirmado el compromiso de las dos administraciones para que los respectivos cuerpos policiales sigan trabajando conjuntamente, cada uno desde su ámbito, para avanzar en la lucha con la delincuencia» añaden tras la reunión mantenida a petición de Batlle, días antes de que la nueva «mesa estratégica de seguridad» acordada en la Junta de Seguridad Local de julio celebre su primer encuentro.

Colau desautoriza a Batlle

Poco antes, Colau ha desautorizado al socialista Albert Batlle, asegurando que el teniente de alcalde de Seguridad no era «consciente» de la repercusión cuando dijo que había una crisis de seguridad en la capital catalana. «Me ha dicho que no era consciente de estar haciendo este titular. Ha sido una vez que ha utilizado esta palabra», ha asegurado la primera edil en una entrevista en TV3. Aún así, Colau ha defendido la figura de Batlle, uno de los pilares del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, y ha insistido en que la seguridad «es competencia de la Generalitat».

«Reclamamos Mossos. Pero hace un año el conseller de Interior -Miquel Buch- decía que no hacía falta», ha afeado Colau al Govern, al tiempo que reclamaba una fiscalía especial para hurtos y robos para abordar los delitos y combatir la reincidencia.

Colau se ha referido también a las patrullas ciudadanas que han empezado a proliferar en algunos barrios, singularmente el Raval, para pedir que se acaben. «Entiendo la preocupación pero esto no puede ser la ley de la selva. La seguridad en democracia está en manos de los cuerpos policiales» ha argumentado la alcaldesa, que ha rechazado relacionar la crisis de seguridad con la inmigración o el crecimiento del top manta en Barcelona.

Cs lleva la reforma del Código Penal al Congreso y pedirá más policía en las calles

Por su parte, Ciudadanos presentará durante los «próximos días» en el Congreso una propuesta para la reforma del Código Penal que acabe con la impunidad de los «multirreincindentes» de delitos como robos y hurtos, pues se trata, según ha explicado, de la situación generalizada de los delincuentes de las calles de Barcelona. Lo ha anunciado el líder del partido, Albert Rivera, para poner coto al repunte de la inseguridad en las calles de Barcelona.

Una situación que para la nueva portavoz del partido en Cataluña, Lorena Roldán, es «preocupante», y que atañe tanto a Colau como al presidente de la Generalitat, Quim Torra, o al ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska. Por ello, Roldán han anunciado varias medidas, entre las que ha destacado la reforma del Código Penal para «tratar la multirreincidencia», es decir, que «personas que cometen robos y hurtos cada dos por tres no salgan de la comisaría según entren».

La portavoz de Cs ha explicado que, dentro de esta batería de medidas legislativas, van a mejorar su propuesta contra la ocupación ilegal, y ya en el plano político, pedirán al Gobierno que aumente la dotación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. «A ciertas personas les molesta que haya más policías en la calle; a nosotros nos preocupa que haya más delincuentes, así que presentaremos una batería de propuestas en diversos niveles institucionales», ha resumido