La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Consuelo Ordóñez, ha reclamado hoy por carta explicaciones a la fiscal general del Estado, María José Segarra, por afirmar en la Memoria de la Fiscalía que ETA está «oficialmente desaparecida». En una misiva enviada esta mañana, le recuerda que el Ministerio Fiscal recoge tal aseveración en su memoria del año pasado, presentada en presencia de Felipe VI durante la apertura del año judicial llevado a cabo esta mañana, pese a que aún persiste una treintena de miembros de la organización terrorista prófugos de la Justicia. Añade que además no se ha certificado de forma fehaciente su desarme y se ha detectado una cada vez mayor disidencia en el entorno de la banda que se muestra crítica con el anuncio de disolución hecho por la banda y escenificado unilateralmente el 4 de mayo en Cambó.

Ordóñez interpela a Segarra ante la posibilidad de que estas consideraciones puedan suponer «un cambio en la doctrina oficial de la Fiscalía», que hasta ahora se ha mostrado «absolutamente escéptica» ante los últimos pasos dados por ETA. Le traslada su sorpresa por considerar ahora que la banda estaría «desaparecida», ya que supondría validar el acto de disolución promovido en exclusiva por la banda, pese a que existen indicadores que harían dudar de tal extremo.

Según la presidenta de Covite, que recuerda a la Fiscal General del Estado que habla en nombre de medio millar de víctimas, «¿puede el Estado dar por ‘desaparecida’ a ETA sin la detención de todos sus miembros huidos?». Apunta que su arresto sería el único modo de certificar tal extremo.

Riesgo de «rebrote»

En su carta subraya además que junto a los prófugos de la Justicia, existen indicadores como la cada vez más visible disidencia de ETA. Apunta que la propia Fiscalía de la Audiencia Nacional no da por extinguida la posibilidad de «un rebrote del terrorismo independentista vasco», pese a que lo describe como de «menor capacidad lesiva» y limitado a Euskadi y Navarra.

En este sentido, Ordóñez apunta cómo la organización estudiantil Ikasle Abertzaleak ha sido expulsada de la izquierda abertzale «oficial» y se ha integrado dentro de la organización disidente ATA. Le recuerda que estos movimiento de disidencia están «fuertemente ideologizados y fanatizados» y se exhiben en las calles del País Vasco y Navarra a través de pancartas y pintadas incluso llamando «a la lucha armada», apunta.

Por último, la presidenta de Covite le recuerda que ni el desarme llevado a cabo por ETA en diciembre de 2016 ni el escenificado en Bayona en abril de 2017 han permitido certificar con plenas garantías que la banda se ha desprendido de todo su arsenal: «Por lo tanto, si no tenemos la seguridad de que ETA se haya desarmado, ¿se puede dar por ‘desaparecida’ y todas sus estructuras por ‘desmanteladas’?», concluye Ordóñez.