La militancia de ERC está llamada hoy a las «urnas electrónicas» para escoger a la nueva ejecutiva del partido con una única candidatura para su presidencia. Una candidatura imbatible encabezada, de nuevo, por Oriol Junqueras y Marta Rovira como presidente y secretaria general del partido, en la que se propone sin embargo a Pere Aragonés y Marta Vilalta como auténticos números uno y dos efectivos de la formación. Una candidatura que allana el camino de Aragonés a la candidatura republicana a la presidencia de la Generalitat, y que tiene su principal incógnita en cómo acogerá la militancia la continuidad de Rovira como secretaria general.

Fue la gran duda en la elaboración de la dirección propuesta por Junqueras desde la prisión de Lledoners, una incógnita no desvelada hasta semanas después de conocerse que Junqueras volvía a aspirar a la presidencia del partido, pese a su más que probable inhabilitación este otoño cuando se conozca la sentencia del juicio al procés.

Ejecutiva continuista

El nuevo organigrama, que completan nombres de peso en la actual ejecutiva como el presidente del grupo parlamentario, Sergi Sabrià, el ex número dos de Economía, Lluís Salvadó, o el ex eurodiputado Jordi Solé en las principales vicepresidencias, inicia la puesta a punto del partido para lanzar su asalto definitivo a la presidencia de la Generalitat, es por el que tanto Aragonés como Roger Torrent -su único posible rival para encabezar la candidatura de ERC- han reclamado abiertamente elecciones anticipadas en las últimas semanas.

También lo ha hecho Oriol Junqueras, especialmente activo esa semana en los medios catalanes, que ha dado el último impulso a la nueva ejecutiva en ciernes con varias entrevistas por escrito y un artículo publicado en El Periódico en el que defiende su apuesta por «ensanchar la base» del independentismo antes de dar nuevos pasos y reclama el apoyo de las bases por ese proyecto.

El líder republicano se refiere al congreso nacional de la formación, ideado en dos fases. La primera se dirime hoy, con la votación de la nueva ejecutiva. Pero la más trascendente es la segunda, prevista para noviembre, cuando el partido debe fijar su nueva hoja de ruta y los críticos volverán a dar la batalla para volver a la unilateralidad y reclamar un funcionamiento más asambleario del partido.

De cara a ese congreso nacional, señalaba Junqueras, Esquerra tiene «la oportunidad de fortalecerse» si «se agrupa alrededor de la candidatura» construida «conjuntamente con Pere Aragonès y Marta Vilalta». Y advierte que este otoño el partido de afrontar «un debate rico, intenso y muy participado» para fijar un programa político con el que «ganar la confianza de cientos de miles de ciudadanos que aún hoy perciben distante la república catalana». Y añadía: «Todos los compatriotas que se sienten interpelados por el nuevo país que queremos construir deben saber que lo queremos hacer con todos y para todos».

Sin otras candidaturas alternativas que se hayan presentado, el equipo de Junqueras y Rovira tiene asegurada la continuidad en el liderato del partido, y la única incógnita que hay es si habrá o no una alta participación de los militantes en la votación.

La segunda parte del 28 Congreso de ERC tendrá lugar, muy probablemente, durante el mes de diciembre y en ella será aprobada la nueva ponencia estratégica, además de proclamar la candidatura votada este fin de semana por los militantes, y elegir a la ejecutiva y a la mayoría de miembros del Consell Nacional.