«No puede haber una gran coalición con una gran claudicación ante Torra y los separatistas». Tras un fin de semana marcado por el giro de Cs, y también el PP, en su predisposición a llegar a acuerdos con el PSOE de Pedro Sánchez, la portavoz parlamentaria y número uno por Barcelona del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, ha dejado claro esta mañana en el Parlamento catalán que la moción que aquí se debate hoy contra el president Quim Torra será la prueba del algodón de la fiabilidad de Pedro Sánchez.

«Frente a quienes insisten en la gran coalición, no puede haber una gran coalición con quienes hoy protagonizan la gran claudicación ante quienes jalean la desobediencia y la ruptura del Estado democrático español» ha advertido Álvarez de Toledo, que ha recriminado así a los socialistas su anunciada abstención en la moción de censura que Cs ha presentado contra Torra.

Apoyo socialista a Torra

La dirigente popular ha advertido «al PSC y a Sánchez», que hoy se debate en el Parlament «una moción de censura contra Torra y de autocensura del señor Sánchez y el PSC» y ha acusado a los socialistas de apoyar al independentismo catalán.

«No podemos comprender que el partido socialista siga manteniendo una posición ya no de ambigüedad, sino, con su voto en el día de hoy, de mantenimiento y apoyo a Torra y sus aliados» ha señalado, advirtiendo de que «no existe un punto medio entre el derecho y la desobediencia, aquí hay que tomar una posición y la única posición razonable es con la democracia y contra Torra».

«Cataluña se merece un gobierno que respete las leyes, la libertad e igualdad» ha defendido Álvarez para explicar su apoyo a la moción, que de hecho el PP catalán lleva pidiendo semanas. «A veces no se gana numéricamente pero sí en autoridad política y moral. este es el principio de un proceso largo de reconstrucción democrática de Cataluña».

La candidata popular ha asegurado además que «vamos a construir una clara mayoría alternativa en España y para Cataluña», cuyo eje será, según Álvarez, el constitucionalismo, que a su juicio «no puede ser una reacción cuando los sondeos vienen mal dadas, tiene que ser una clara política con continuidad». Una política que «plantee una alternativa a lo que hay aquí, sobre todo en los últimos años, que ha sido una política de disolución de los valores democráticos, de enajenamiento antidemocrático y ruptura de nuestro ordenamiento constitucional».