El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, ha interrupido la declaración como imputada de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, al ser avisado de que el audio de la declaración estaba escuchándose por la megafonía del edificio del tribunal, incluída la Sala de Prensa donde se congregaban decenas de periodistas, a causa de un problema técnico.

Puesto que las declaraciones judiciales de los investigados en tiempo de instrucción se realizan a puerta cerrada, cuando el juez ha caído en la cuenta de que la declaración se estaba escuchando «en distintas partes» y «en la sala de prensa», como él mismo ha desvelado a las fiscales del caso, los abogados de la acusación y las defensas que se encontraban en el salón de plenos de la Audiencia Nacional.

En un momento de tensión por la situación generada, el juez exclamó: «¡La única forma de solucionarlo es cortar los cables!»

Hasta en dos ocasiones ha tenido que interrumpir la declaración de la ex presidenta madrileña el juez. En un primer momento, ha avisado a los presentes de que «la declaración se está escuchando en distintas partes» por una desconfiguración técnica. Una vez pensaban que el problema se había solucionado y se ha retomado la declaración, ha tenido que suspenderse una segunda vez avisando el juez de que «se está oyendo en la sala de prensa». Comentando la situación con los abogados, el magistrado García Castellón ha valorado distintas opciones para solucionar el problema, entre ellas, «desalojar a los periodistas de la sala». En un momento de tensión por la situación generada y ante las preguntas de los abogados, el juez exclamó: «¡La única forma de solucionarlo es cortar los cables!».